"La poesía es un vicio", revela Pacheco en Madrid

martes, 20 de abril de 2010

MADRID, 20 de abril (apro).- El escritor José Emilio Pacheco inició hoy aquí una agenda de actividades previas a recibir el premio Cervantes, considerado el Nobel en castellano, de manos del rey de España, el viernes 23.
    Este martes tuvo un encuentro con la prensa en un diálogo con la ministra de Cultura española, Ángeles González-Sinde, donde recordó a sus amigos, los escritores Carlos Monsiváis y Sergio Pitol, quienes actualmente padecen afecciones de salud, por quienes dijo sentirse muy consternado.
    En la rueda de prensa, el autor de Las batallas en el desierto aseguró que “la poesía es un vicio como la cocaína. Uno tiene que trabajar para encontrar tiempo de escribirla”, al rememorar la cantidad de artículos que tuvo que publicar para dedicarse a ella.
Uno de los actos más simbólicos, previo a la gala, tendrá lugar este miércoles 21, cuando entregará un legado a la Caja de las Letras, situado en la sede del Instituto Cervantes, en Madrid.
    Este legado permanecerá en la caja de seguridad número 1,525 de la Caja de las Letras, asignada al escritor y poeta, durante cien años, el periodo elegido por él mismo y el más largo decidido hasta ahora por los artistas que han depositado objetos allí, dio a conocer el instituto.
    La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, entregará a Pacheco una llave y certificado de la cesión de ese legado, cuyo contenido aún no se ha revelado.
    Sobre este ritual, en el que participan cada año los escritores galardonados, Pacheco se preguntó qué pensarán aquellos que abran su caja dentro de un siglo, la que equiparó a “la cajita feliz” de la comida chatarra. “¡Qué felicidad voy a meter yo en la cajita!”, jugueteó.
    El jueves 22 el también colaborador de Proceso iniciará la XIV Lectura Continuada del Quijote, coincidiendo con el Día Internacional del Libro, y que se llevará a cabo, sin interrupción, durante 48 horas.
    Dijo sentirse “muy privilegiado” pero “aterrado”, por el premio y por el recibimiento que tuvo de una veintena de fotógrafos y camarógrafos, a su llegada al auditorio del Ministerio de Cultura.
    “Nunca me he visto en esto. Parezco una estrella de cine. No he vivido nada igual”, decía manipulando su bastón, en el escenario, donde se quejaba de no tener frente a sí una mesa que “representa un apoyo psicológico importante”.
    Reconoció que tiene un año en el que se le juntaron todos los galardones, lo cual le impide mantener un ritmo en su tarea creativa, pero se sinceró al ser abordado sobre si extraña poder escribir:
“Eso tiene una respuesta ambigua, porque esto es muy agradable, no puedo decir qué horror que no puedo estar en mi soledad para escribir; sería una hipocresía”.
    José Emilio Pacheco nuevamente se negó a las definiciones en su trabajo creativo con la poesía, “yo escribo porque me ocurre algo y no pienso si eso cabe dentro de una definición o a qué escuela pertenece”.
    Añadió que es “absolutamente misterioso porque todo está en contra de que eso suceda”.
    “La gente exige que uno sepa lo que va a hacer y eso le quita espontaneidad”, dijo. Y puntualizó que “es un milagro que se te ocurra algo y que te salga, como para ponerle etiqueta”.
    El escritor, quien se negó a adelantar el contenido de sus discursos en la entrega del galardón y en el Instituto Cervantes, recordó sus inicios cuando tuvo que escribir una “cantidad de artículos” para poder “sufragar la poesía”, que “es como la cocaína”.
    Pacheco comentó que la dotación del premio Cervantes, de 125 mil euros, lo guardará para futuros gastos de hospital.
    “Me llegaron mis quince minutos de fama al cuarto para las doce. Esto me da mucha pena decirlo pero tiene que ver con la cronología, sobre qué voy a hacer a estas alturas más que guardar ese dinero para clínicas y hospitales; más ahora con la situación (de enfermedad) de mis dos grandes amigos de toda la vida, Carlos Monsiváis y Sergio Pitol”, dijo.
    Sobre Monsiváis, recordó que, para dar un discurso en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, lo leyó y se dio cuenta que es un gran cronista y por cuya obra se puede entender bien a México.
     Al anunciarse el premio Cervantes, el autor de El principio del placer fue descrito como “un poeta excepcional de la vida cotidiana, con una profundidad y una libertad en sus pensamientos, una capacidad de crear un mundo propio y un uso lingüístico impecable”, expuso el jurado.
El premio se otorga cada 23 de abril, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, en la universidad de Alcalá de Henares, localidad cercana a Madrid y cuna del creador d El Quijote.

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