Toma Ejército dos corporaciones en Nuevo León; cuatro detenidos

viernes, 23 de abril de 2010

MONTERREY, N.L., 23 de abril (apro).- Elementos del Ejército Mexicano tomaron esta mañana las instalaciones de la policía municipal de Apodaca y San Nicolás, a fin de cumplimentar varias órdenes de aprehensión. Cuatro uniformados fueron detenidos en el primer municipio.
En un breve comunicado, la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) señaló que las fuerzas federales participaron en la operación como auxiliares de los efectivos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), que tenían el mandato de arrestar a policías de turno y francos, sin que se especificara el delito imputado.
De manera extraoficial se mencionó que el Ejército tiene órdenes de arresto en contra de elementos de las policías municipales de Apodaca y San Nicolás, debido los hechos que ocurrieron el 8 de junio de 2009, cuando policías federales y municipales de varias corporaciones tuvieron un enfrentamiento.
En esa ocasión, en el cruce de Manuel L. Barragán y Sendero, agentes bloquearon el paso de un convoy de la Policía Federal, que había detenido a una mujer policía de San Nicolás,  supuestamente a petición de la delincuencia organizada, con la finalidad de impedir que la uniformada fuera encarcelada.
La mañana de este viernes, un convoy de militares con agentes de la AEI arribó al cuartel general de Apodaca, y extraoficialmente se informó que fueron detenidos los agentes identificados como Horacio Balboa Álvarez, Joel Alfonso Lara Guevara e Isabel Cano García.
Simultáneamente, alrededor de 30 militares acudieron al Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco) en San Nicolás para tomar las instalaciones de la policía ubicadas en ese lugar, donde una uniformada fue detenida.
Luego de ello, los soldados se trasladaron a la colonia Balcones de Anáhuac, del mismo municipio, supuestamente para buscar en sus domicilios a varios policías que no se presentaron a trabajar.
Ayer por la tarde, elementos del Ejército tomaron control de la seguridad en el municipio de Cadereyta, al oriente del área metropolitana de Monterrey, luego de lo cual 94 policías entregaron 103 armas cortas y tres fusiles. Además, se les quitó la facultad de hacer trabajo preventivo, por lo que ahora únicamente harán trabajo administrativo y comunitario.
El secretario de seguridad pública estatal, Luis Carlos Treviño Berchelmann, señaló que esa determinación se tomó de acuerdo con autoridades militares y del gobierno del estado, a fin de sanear la corporación, supuestamente infiltrada por el narcotráfico.