Los graneros electorales de Peña Nieto

sábado, 1 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de mayo (Proceso).- Irrefrenable en su afán de conquistar la Presidencia de la República en 2012, el gobernador Enrique Peña Nieto avanza ya en un proyecto más que coyuntural, pues desde 2007 impulsa el proyecto Ciudades Bicentenario, mediante el cual pretende construir medio millón de viviendas en urbes de seis municipios mexiquenses de aquí a 2020. Ese millonario programa, por medio del cual beneficia a varios de sus familiares y amigos, tiene un propósito definido: “sembrar” los futuros graneros electorales.

“Aquí, antes se sembraba maíz. Ahora prefieren sembrar casas”, afirma don Gervasio Lugo, habitante de una de las 87 mil 700 viviendas de interés social que se han construido en menos de tres años en el municipio de Tecámac, emblema del proyecto de Ciudades Bicentenario que anunció el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el 31 de julio de 2007.

Como don Gervasio, muchos habitantes de las unidades de Héroes de Tecámac se quejan por los malos materiales de las viviendas, la falta de transporte, agua, energía eléctrica, pero sobre todo de la creciente inseguridad en estas nuevas “ciudades dormitorio”.

Junto con Zumpango, Huehuetoca, Jilotepec, Atlacomulco y Almoloya de Juárez, Tecámac es uno de los seis municipios de la entidad elegidos para ser las Ciudades Bicentenario. Un dato: entre Tecámac y Zumpango se concentra el 49% de las 28 mil 597 hectáreas que el gobierno mexiquense pretende urbanizar de aquí al 2020. En ese lapso la pretensión es construir medio millón de viviendas en estas ciudades, de las cuales 155 mil 300 quedarán en Tecámac y 111 mil en Zumpango.

El propósito de Peña Nieto es “conjuntar la planeación gubernamental con el espíritu empresarial de los mexiquenses para construir ciudades modelos, autosuficientes, ambientalmente viables, económicamente competitivas y socialmente justas”.

“De aquí al 2020, la entidad contará potencialmente con 28 mil hectáreas destinadas a usos urbanos con vocación industrial, comercial, de servicios, habitacional y recreativa, al tiempo que se privilegiará el uso del suelo y el crecimiento vertical, lo que permitirá que sus habitantes puedan vivir cerca de sus centros de trabajo”, declaró el mandatario el 19 de mayo de 2008, al firmar el acuerdo de los lineamientos generales para las Ciudades Bicentenario.

A casi dos años de distancia la situación es muy diferente. Las nuevas zonas habitacionales distan mucho de ser “ciudades modelo” y están más cerca de la condición de Mac Ciudades, es decir, concentraciones urbanas construidas para apilar casas, población migrante, centros comerciales, aun con deficiencias de servicios, y sobre todo para que sean los nuevos graneros electorales que garanticen el control del PRI en el Estado de México y la posible candidatura de Peña Nieto a la presidencia en 2012.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1748 de la revista Proceso, ya en circulación.

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