"Ocho mil kilómetros de campaña", de Álvaro Obregón

domingo, 16 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 16 de mayo (apro).- En su colección Vida y Pensamiento de México, el Fondo de Cultura Económica, en coedición con el organismo federal para la conmemoración México 2010 Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, así como la Fundación Carmen Toscano (Archivo Histórico Cinematográfico), entregan las memorias de campaña del general Álvaro Obregón, con prólogo del historiador Álvaro Matute.

“¿Qué puede encontrar el lector de los primeros decenios del siglo XXI en esta obra? --se señala en la contraportada--. Los relatos de acciones militares del general Obregón, todos los partes emanados de cada batalla, la relación de los daños inflingidos al enemigo, los recibidos por sus soldados y las listas de los muertos y heridos. Encontrará asimismo los nombres de los participantes en los ejércitos, su organización, sus jefaturas, y cartas de gran interés para la historia. Con todo, este no es un libro de historia: no puede serlo, porque es un relato unipersonal, como también lo son los documentos que lo acompañan, pero tampoco es una autobiografía, aunque contiene datos importantes de la trayectoria de Álvaro Obregón y ofrece elementos para conocer su pensamiento.”

Los documentos, en apéndice, son:

  • Un texto del general Francisco L. Urquizo, “Obregón, Militar”.
  • “Las campañas del general A. Obregón, ensayo de interpretación”,  del general Francisco J. Grajales.
  • “Álvaro Obregón, estadista”, de Manuel González Ramírez.
  • El “Manifiesto” con el cual Obregón inició su campaña electoral en 1919 para la presidencia.
  • Un índice onomástico.
  • El Ideario de Álvaro Obregón.
  • Su discurso del 15 de julio de 1928, cuando sus partidarios lo recibieron festivos durante su arribo a la Ciudad de México como presidente electo. Fue su última alocución pública.

Se trata de la tercera edición, esta vez acompañada de imágenes fotográficas y fílmicas captadas por el camarógrafo Jesús H. Avitia, siempre cercano a Obregón, explican los editores.

     Dice: “La publicación de esta nueva edición pone de manifiesto que si bien las historias política, ideológica y social de la Revolución mexicana despiertan el mayor interés entre los lectores, éstas a su vez derivan siempre en una historia militar”.

     La segunda data de 1959, con tres reimpresiones: 1960, 1970 y 1973, también del FCE. Y hay una abreviada que publicó el gobierno de Sonora en 1984.

El siguiente texto es un fragmento del prólogo escrito por Álvaro Matute Aguirre:

“¿Qué sentido, además  del conmemorativo, tiene publicar de nuevo la obra compuesta por el general Álvaro Obregón, Ocho mil kilómetros en campaña, a casi un siglo de haber sido escrita? En efecto, en 2017 se cumpliría su centenario, lo cual nos anticipa un poco a celebrar la efeméride. ¿Qué tipo de atención reclama esta obra hoy en día? ¿Qué clase de libro es?

         “Para los conocedores de la historia de la Revolución Mexicana, no hay necesidad de presentación alguna. En cambio, para quienes quieran iniciarse en dicho conocimiento sí es menester hacer una reflexión que la introduzca y valore y lo haga también con los otros materiales que la acompañan desde 1959, cuando fue editada por segunda ocasión, entonces, como ahora, por el Fondo de Cultura Económica, con un interesante y valioso prólogo debido a la pluma del general Francisco L. Urquizo, un estudio sobre las campañas militares del general Obregón a cargo del también general Francisco J. Grajales y un apéndice  del licenciado Manuel González Ramírez, representativo historiador de la Revolución mexicana, que valora a Obregón como estadista. Esos tres textos, además de la obra en sí, merecen una apreciación contemporánea.

         “En suma, además del interés mostrado a lo largo de medio siglo en esta obra, se pone de manifiesto el hecho de que, si bien las historias política, ideológica y social de la Revolución mexicana despertaron el mayor interés de parte de los lectores, la originaria, esto es, la militar, no ha quedado del todo excluida de dicho interés. Ciertamente peca de aridez, pero los datos que proporciona pueden ser valorados por enfoques políticos, ideológicos y sociales. Las fuentes originales de la historia revolucionaria son dignas de ser consideradas conforme su factura se aleja del momento en que fueron producidas. La historia militar nos habla de acciones, jefes, comandantes y tropas que con sus movimientos y enfrentamientos refieren lo que puede considerarse  la esencia de la Revolución. También habla de los escenarios, de la geografía del país por la cual se fue extendiendo y propagando. En el caso de este libro, llama la atención sobre todo el descenso de noroeste a occidente, en la primera etapa, y después la culminación en el Bajío. Queda pendiente el estudio de las últimas campañas de Obregón, las emprendidas contra los partidarios de don Adolfo de la Huerta. Los modernos historiadores que se han ocupado de ello, han puesto el énfasis en los aspectos políticos, aunque algunos como Pedro Castro y Enrique Plasencia no han descuidado del todo los militares. Faltaría, sin embargo, un enfoque técnico como el desarrollado por el general Grajales, aunque, claro está, la ausencia mayor la constituye el hecho de que el propio general Obregón ya no escribió sobre esta experiencia, en la que participó siendo presidente de la República.”

 

cvb

--FIN DE NOTA--

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