Primera generación de la ENAT, 60 años

domingo, 16 de mayo de 2010

MÉXICO D.F., 16 de mayo (apro).- Hace 60 años, la primera generación de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del INBA concluyó su proceso de formación y profesionalización para convertirse en un grupo excepcional de creadores fundamentales para el teatro mexicano durante la segunda mitad del siglo XX y hasta nuestros días, egresados de la primera escuela profesional de actuación en nuestro país.

Desde entonces la ENAT, que recientemente logró su carácter nacional, es un ejemplo del reconocimiento institucional a una de las necesidades de la sociedad mexicana: consolidar y afirmar escuelas dedicadas a la formación profesional de artistas.

Desde hace algunos años, lo egresados de la ENAT se reúnen cada 30 de abril, por iniciativa, entre otros, de la actriz Luisa Huertas. Este año la reunión tuvo un significado especial al cumplirse 60 años del egreso de la primera generación de quienes se han convertido en grandes protagonistas de la construcción del teatro nacional.

Nombres como Beatriz Aguirre, Ignacio López Tarso, José Solé, Luis Gimeno, Sergio de Bustamante, Tara Parra, Marta Ofelia Galindo, entre los que continúan vigentes en los escenarios, y otros ya fallecidos como Pilar Souza, Carlos Ancira, Socorro Abelar, Miguel Córcega, Héctor Gómez y Guillermo Orea, forman parte de este importante grupo de creadores.

Referentes en diversos ámbitos escénicos como la dirección, dolencia, actuación, producción y administración teatrales, con gran influencia en lo que actualmente es la realidad teatral mexicana, dándole voz, forma y sentido en los últimos 60 años, un grupo de estos actores recibió un merecido homenaje, que al mismo tiempo fue un ejercicio de memoria en contra de la ingratitud y el olvido.

Como parte de este homenaje, Teresa Vicencio, directora del INBA, hizo entrega de una estatuilla y un reconocimiento público a este grupo de histriones, por la importancia que su trabajo ha significado para el teatro mexicano. A nombre de ellos habló el maestro Luis Gimeno, quien próximamente recibirá otro homenaje por parte del Centro Mexicano de Teatro.

Además de la entrega de este reconocimiento a su trayectoria, se proyectó un video testimonial en el que se escucharon las voces de algunos de los homenajeados y también se realizó un homenaje especial a egresados de la ENAT recientemente fallecidos: los maestros Héctor Gómez y Miguel Córcega, quienes pertenecieron a esta primera generación, así como el maestro Héctor del Puerto, actor, director y docente en varias de las principales escuelas de educación superior de teatro y de música en nuestro país.

Lo más importante de este reconocimiento es que los egresados de la primera generación de la ENAT se encuentran vigentes y activos, no sólo en la memoria, sino en el teatro, el cine y la televisión de México.

Tal es el caso de José Solé, quien en días pasados dirigió Carmina Burana, con la Compañía Nacional de Danza; Tara Parra, que realiza una serie para el Canal 11 de televisión; Farnecio de Bernal, actor de número de la Compañía Nacional de Teatro; Ignacio López Tarso y Beatriz Aguirre, que están a punto de estrenar obra, por mencionar sólo algunos casos de quienes siguen siendo emblemas de la actuación en México.

Estos acontecimientos, en épocas de recortes presupuestales a la educación y la cultura, nos llevan a reflexionar acerca del papel que las escuelas han tenido en la formación de profesionales del arte y los retos que enfrentan ante las dificultades económicas y sociales que atraviesa nuestro país, que incluyen la falta de fuentes de empleo.

Y defender la educación y la cultura es defender lo que mayor reconocimiento internacional le ha dado a nuestro país en el mundo, a pesar de nuestros gobernantes.

 

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