Se enfrenta al narco "con responsabilidad": Calderón

lunes, 17 de mayo de 2010

MADRID, 17 de mayo (apro).- El príncipe de España, Felipe de Borbón, mostró su “solidaridad y especial preocupación” al presidente Felipe Calderón “por la difícil lucha” de su país contra el crimen organizado, y lo animó a responder, “juntos”, a “los retos globales”, como ese y otros, entre ellos el cambio climático y la crisis económica.

En la sesión inaugural del Consejo México-España, celebrado en el Instituto Cervantes, Calderón agradeció al monarca su “solidaridad, afecto y preocupación” por México en el tema del crimen organizado. Esa situación, según el mandatario mexicano, su gobierno la afronta con “responsabilidad, determinación y seriedad”, y es un punto, añadió, que “desde luego vamos a resolver”.

En su segundo día de gira por España, donde la víspera participó en la Cumbre Unión Europea-México, Calderón no abordó el tema de la desaparición de Diego Fernández de Cevallos, tema que evidentemente impactó su gira.

De ello habló sólo el pasado domingo 16, orillado por los comentarios que previamente hizo el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que esperaba se resolviera “el secuestro” del panista.

“Quiero, en primer lugar, expresar nuestro apoyo a tu tarea, nuestro apoyo y el deseo de la pronta liberación del señor Fernández de Cevallos, secuestrado. Sé que es amigo, un hombre de gran importancia, de gran relevancia pública en México. Deseamos su pronta liberación y condenamos la criminalidad, condenamos los secuestros y estamos siempre muy cerca de México y de su presidente en esa lucha que está llevando adelante”, dijo Zapatero a Calderón al momento de entregarle el galardón Nueva Economía Forum 2009, en Santillana del Mar, Cantabria.

En Comillas, otra comunidad cántabra que acogió la cumbre con la Unión Europea, Calderón se dirigió a Diego Fernández de Cevallos, por si acaso le llegara el mensaje: “Que sepa que sus hijos enfrentan con entereza la situación”. Asimismo, aseguró que hay plena coordinación entre autoridades federales y locales de Querétaro y que no tenía más elementos nuevos sobre las pesquisas, de las que le están informando minuto a minuto.

De hecho, Felipe Calderón canceló su participación en un concierto en el Teatro Real de Madrid, la noche del mismo domingo, aunque no se anunció el motivo.

En su encuentro de este lunes con el heredero de la corona española, en el Instituto Cervantes, el presidente mexicano también señaló que pese a que las relaciones bilaterales “viven su mejor momento”, se ha mostrado convencido de que, a pesar de que “son más sólidas que nunca”, aún están lejos de su “enorme potencial” y del nivel que demandan las sociedades” de ambos países.

En tanto, el monarca español señaló que es “inamovible la voluntad” de ambas naciones para trabajar juntos en los esfuerzos encaminados a alcanzar un acuerdo vinculante para la reducción de emisiones en la próxima cumbre del cambio climático en Cancún, en noviembre.

A su llegada y salida del Instituto Cervantes, ubicado en la calle Alcalá, Calderón y su esposa Margarita Zavala escucharon los gritos de “gobierno asesino”, lanzados por un reducido grupo de manifestantes que apenas resaltaban en el fuerte dispositivo de seguridad de la Policía Nacional española.

Por la mañana, Calderón participó en un encuentro con empresarios españoles, donde dijo que pese a que enfrentó “la incomprensión” y pese al “costo político evidente”, en México se concretó una reforma fiscal que “desvió un poco al país de la tendencia de castigo de los mercados económicos”.

“Si México no hubiera actuado de esta manera, probablemente tendríamos, quizá no en la misma severidad, pero (tendríamos) también una crisis de confianza en la estabilidad de las finanzas nacionales, equiparable a lo que está ocurriendo en algunos países de Europa con serios problemas de finanzas públicas”, puntualizó el panista en el encuentro denominado Perspectivas y oportunidades en la relación económica México-España, convocada por el Consejo Superior de Cámaras de España, con la participación de empresarios de las principales multinacionales de este país.

Y resaltó, una vez más, que para México el 2010 es el año de la recuperación económica, además de que más 250 empresas de Estados Unidos y China están cambiando su sede a México, dado que ofrece algunos indicadores económicos favorables.