Primer acercamiento Calderón-Obama: demagogia y buenas intenciones

miércoles, 19 de mayo de 2010

México, D.F., 19 de mayo (apro).- La visita de estado del presidente Felipe Calderón a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, no inició con algún compromiso preciso, acción conjunta o plan estratégico para eliminar los problemas sociales que perjudican la convivencia entre ambas naciones.

Por el contrario, se trató de una reunión protocolaria donde reinaron los apapachos entre políticos y los discursos con buenas intenciones.

En su turno al micrófono Obama inició con una verdad de Perogrullo: “(Ambas naciones están unidas) por nuestras fuerzas armadas, hombres y mujeres que sirven y se sacrifican para mantenernos seguros.

“Firmemente podremos ahondar nuestra cooperación contra los narcotraficantes que amenazan a nuestros pueblos”.

Calderón respondió en tono similar: “Estos desafíos monumentales nos plantean una disyuntiva: volvemos a la recriminación mutua que ha sido tan inútil y que en otros tiempos tanto nos ha dañado, o enfrentamos y superamos juntos estos retos y a partir de ellos empezar un nuevo capítulo de prosperidad común”.

La recepción inició el prado sur de la Casa Blanca, donde Obama recibió con honores a Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala. Al lado de ellos, decenas de diplomáticos: el vicepresidente, Joe Biden; la secretaria de Estado, Hillary Clinton; el embajador de México ante EU, Arturo Sarukhan; la canciller, Patricia Espinosa; el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, y el de Gobernación, Fernando Gómez Mont.

También: la dirigente del PRI, Beatriz Paredes; y los presidentes del Senado, Carlos Navarrete, y de la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña.

Incluso en la ceremonia hubo honores de 21 cañonazos, interpretación de los himnos nacionales de respectivos países y el pase de revista a tropas.

 

 

 

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