Oleada de balaceras en Jalisco; detienen a 18 sicarios

lunes, 24 de mayo de 2010

GUADALAJARA, Jal., 24 de mayo (apro).- La lucha por el control territorial entre bandas del crimen organizado tomó como escenario de confrontación el municipio de San Cristóbal de la Barranca, en el norte de Jalisco, donde durante el pasado fin de semana presuntos miembros de Los Zetas y del cártel de los hermanos Valencia protagonizaron cinco balaceras en las que participaron, por lo menos, 90 pistoleros.

La oleada de balaceras provocó la movilización de más de 400 agentes, entre miembros del Ejército Mexicano, la Policía Federal y media docena de corporaciones policíacas municipales de Jalisco y Zacatecas, quienes lograron la captura de 18 personas.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco, la confrontación se inició cuando un grupo de Los Zetas reparaba la llanta ponchada de una camioneta en la delegación de La Lobera, en los límites con el estado de Zacatecas.

Al lugar, cerca del poblado de Huitzila, Zacatecas, llegaron sicarios de los hermanos Valencia –las primeras versiones los ubicaban como miembros del cártel del Chapo Guzmán--, quienes dispararon indiscriminadamente contra los presuntos Zetas, cuando éstos intentaban huir por una brecha que comunica al poblado zacatecanos.

Después de recibir el reporte de enfrentamiento, las autoridades municipales de San Cristóbal de la Barranca enviaron una unidad de la Policía Rural, la PR347, que fue recibida a balazos por parte de los sicarios, quienes utilizaron más de doscientos cartuchos de rifles AK-47 y R-15, así como seis granadas de fragmentación. Los ocupantes de la patrulla salieron ilesos debido a que la unidad está blindada.

En respuesta se montó un operativo de búsqueda en el que participaron más de 400 elementos del Ejército, la Policía Federal y corporaciones municipales, quienes tras una intensa búsqueda por tierra y aire, lograron capturar a 18 presuntos delincuentes.

Se utilizaron dos helicópteros de corporaciones jaliscienses y la acción se extendió hacia los límites de Jalisco con Nayarit, además del estado de Zacatecas.

En el operativo se logró el aseguramiento de mas de 20 armas de diferentes calibres, entre ellas 11 rifles de asalto AK-47, dos AR-15, cinco pistolas 38 súper, dos granadas de fragmentación, más de dos mil cartuchos útiles, 61 cargadores, dos chalecos balísticos y nueve porta granadas.

También fueron aseguradas seis vehículos de lujo, entre ellos una camioneta Jeep Comander, color blanco, con placas  de circulación JGZ 8737 del estado de Jalisco; vehículo que había sido robado al coordinador de los diputados del Partido de la Revolución Democrática, en la LIX legislatura, Raúl Vargas López y que es propiedad del gobierno del estado, así como una Suburban negra con alto nivel de blindaje.

De acuerdo con las autoridades, la confrontación se originó por el control de un narcolaboratorio en San Cristóbal de la Barranca, en donde la policía estatal y el Ejército decomisaron 33 kilos de “cristal”, dos kilos de semilla de mariguana, un paquete de metanfetaminas con un peso aproximado de cinco kilos y 15 metros de mecha para explosivos.