La noche de gala de Slim y Maciel

viernes, 28 de mayo de 2010

WASHINGTON, 28 de mayo (Proceso).- La humedad que imperaba en Nueva York la noche del 9 de junio de 2004 no opacaba el ambiente de júbilo que reinaba en el Gran Salón del Hotel Plaza, en Manhattan, donde la crema y nata del poder empresarial y económico de México y Estados Unidos, encabezada por Carlos Slim, rodeaba al entonces venerado padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

En esos años, y pese a las crecientes denuncias de actos de pederastia cometidos por Maciel, Slim, entre otros multimillonarios, se dejó empapar de las adulaciones religiosas con fines altruistas.

En el Gran Salón del Hotel Plaza de la Quinta Avenida se colocaron 50 mesas para un grupo de 500 millonarios y empresarios, quienes, junto con el líder de los Legionarios, se unieron para rendir tributo a las buenas obras de Slim en favor de la fundación Mano Amiga, encabezada y creada por Maciel, de acuerdo con documentos a los que este semanario tuvo acceso y que permiten recrear parte de lo que ocurrió esa noche en Nueva York.

Convocados por el Fondo Mundial de Educación y Desarrollo (World Education and Development Fund, WEDF), los multimillonarios y empresarios de México y Estados Unidos se dieron cita para “honrar a Carlos Slim Helú, presidente de Teléfonos de México, S.A. de C.V.”.

De acuerdo con el recuento que proporcionó a este semanario uno de los asistentes, la presencia de Maciel resultó algo inesperado para muchos.

“La sorpresa era que el padre Maciel fue quien le dio el reconocimiento a Carlos Slim”, relata el asistente a esa cena, quien habla a condición de que no se revele su identidad.

Luanne Zurlo, directora ejecutiva del WEDF y organizadora de la cena, sostiene que el acto tenía como único fin recolectar dinero para financiar la educación de niños pobres en América Latina.

“El evento no tenía nada que ver con el padre Maciel”, aclara Zurlo en entrevista telefónica con Proceso. “Nosotros (el WEDF) queríamos que Carlos Slim estuviera en la cena porque es una figura muy conocida y podría atraer a personas que donaran fondos para nuestros propósitos. Pero yo no lo conocía a él, lo invitamos por medio del padre Luis Garza Medina”.

–¿Cómo fue que apareció Maciel en la cena, quién lo invitó?

–Fue a través de la invitación que le hizo el padre Garza Medina a Carlos Slim, porque, al parecer, Maciel conocía muy bien a Slim y fue así que llegó como invitado –responde.

–Pero si no fue invitado por ustedes, ¿cómo el padre Maciel le dio el reconocimiento a Slim? –se le insiste.

–Sí. Él le dio el reconocimiento y fue el encargado de presentar a Slim en la cena; ya le expliqué por medio de quién fue invitado Maciel.

El dinero recolectado esa noche –de acuerdo con la directora ejecutiva del WEDF fueron aproximadamente 800 mil dólares– muestra el poder e influencia que tiene sobre empresarios y millonarios el dueño de Telmex; pero también, que las denuncias de pederastia, que en esos años ya pesaban sobre Maciel y algunos sacerdotes de los Legionarios de Cristo, no hacían mella en los corazones altruistas y piadosos, como el de Slim.

Zurlo explica que ella y algunos integrantes de la mesa directiva del WEDF se enteraron, tres semanas antes de la cena, de las denuncias de pederastia contra Maciel y los Legionarios. “Fue por medio de un artículo que publicó la prensa”, comenta.

–¿Por qué no hicieron nada para “desinvitar” a Maciel cuando se enteraron de las denuncias?

–No podíamos hacer nada. Las denuncias las conocimos por la prensa.

 

Los dueños del dinero

 

Por su poder económico e influencia política, el grupo de los 500 invitados que se reunieron esa noche de 2004 pudo haber sido calificado como el dueño de medio planeta. La lista de invitados –este semanario tiene copia– la encabezó Sanford I. Weill, presidente de Citigroup, a quien, por cierto, le tocó pronunciar el discurso previo a la entrega del reconocimiento.

El apartado de “líderes de la cena”, como señala la invitación, lo formaban Louis C. Camilleri, presidente de Altria Group; Gustavo A. Cisneros, copresidente de America Online Latin America; Theodore J. Forstmann, socio mayoritario de la compañía Forstmann Little; (el ahora fallecido) Jack Kemp, exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos; Claudio X. González Laporte, presidente de Kimberly-Clark de México; Brad Martin, presidente de Saks Incorporated; Dionisio Garza Medina, presidente de Alfa; Renata Camargo Nascimento y Luiz Nascimento; Jaime Chico Pardo, vicepresidente de Telmex; Henry Paulson, entonces presidente de Goldman Sachs y más tarde secretario del Tesoro de Estados Unidos en la presidencia de George W. Bush; Sanford Weill, presidente de Citigroup; y Edward E. Whitacre Jr., presidente de SBC Communications.

Entre los personajes del mundo empresarial y político de México que destacaron esa noche en la gala se encontraban Pablo Garza, Juan Pablo Lankenau, René y Jimena Lankenau, Carlos Bremer, Francisco Garza Zambrano, José Kuri Harfush, Javier Larraza, Alfonso de Angoitia, Arturo Sarukhán (entonces cónsul en Nueva York), María Asunción Aramburuzabala, Alejandro Soberón, Mario Epelbaum, Luis Carrillo, Arturo Elías (ya fallecido), Johanna Slim de Elías, Vanesa Slim de Hajj, Daniel Hajj, Fernando Romero, Soumaya Slim de Romero, Carlos Slim Domit, Patrick Slim Domit, Alfonso Salem, Christian de Salem, Marco Antonio Slim Domit, Julián Slim Helú, Roberto Slim Seade, Magdalena de Slim y Ximena Serrano de Slim, entre otros.

La invitación distingue otros tres grupos. El de “patrocinadores” lo formaban CompUSA (desaparecida), Credit Suisse First Boston, Discovery Funds, Goldman Sachs and Co., Grupo Santander, JP Morgan Chase, Morgan Stanley, Orlando Muyshondt y Charlotte and Eugene Zurlo.

El clan de “donantes-patrocinadores” lo componían: Anheuser-Busch Companies; Bear, Stearns and Company; Mary Bourque and Donny Bovers; Capital Group; Cingular Wireless (desaparecida); Cleary, Gottlieb, Steen and Hamilton; Coca-Cola Company, Kimberly-Clark de México; Merrill Lynch; Edmond J. Safra; Saks Incorporated; Telcordia Technologies y Wachovia Securities.

El último bloque, el de “amigos”, era: Bloomberg, Citigroup Global Markets; James J. Cramer; Cravath, Swaine & Moore LLP; HBO Latin America Group; ING Financial Markets; Kerry; Merill Lynch Latin America; Equity Sales; Carien and Wiet Pot y UBS.

Encima de cada una de las sillas la organización dirigida por Zurlo puso un sobre –para la donación– con dos folletos: uno en inglés (“un regalo de esperanza”) y otro en español (Plan Padrino de la organización Mano Amiga).

El folleto en español tiene la leyenda “Apadrina un niño. Dale una mano hoy al hombre del mañana”. Además, junto a la foto de un menor, tiene impresa una frase atribuida a Maciel, con el objeto de ablandar los bolsillos de los millonarios: “Brindar educación a un niño es arrancarlo de esa forma del subdesarrollo que es la ignorancia. La educación es el mayor regalo que podemos hacerle; es lo que, andando el tiempo, ellos apreciarán más”.

El volante también explica: “Fundada por los padres Legionarios de Cristo, Mano Amiga es una asociación civil sin fines de lucro, cuyo objetivo primordial es ofrecer educación integral de calidad para niños y jóvenes de escasos recursos”.

El folleto en inglés ofrecía un menú para que los asistentes eligieran qué tipo de donación querían hacer. Las opciones eran: donar 25 mil dólares para construir un salón de clases, 5 mil para cubrir el salario de un maestro, mil 200 para becar a dos estudiantes, 600 para becar a uno, 50 para el financiamiento de la educación de un estudiante o 25 dólares para la compra de útiles escolares.

La forma de pago era opcional: cheque o tarjeta Visa o MasterCard.

“El gancho para que la gente donara esa noche fue la sorpresa de que Maciel sería la persona que entregaría el reconocimiento a Slim. Funcionó. Se juntó bastante dinero en la cena”, subraya la fuente de este semanario.

En la mesa de honor se sentaron Carlos Slim Helú, Marcial Maciel, Dionisio Garza Medina y su esposa, Gustavo y Patricia Cisneros, Luis Camargo Nascimento y su esposa, Brad Martin, Joan y Sandy Weill, Luanne Zurlo y Lenise y Randall Stevenson.

“Del dinero que se recolectó, nosotros dimos parte a cinco escuelas de Mano Amiga en México y otras más en Perú y Brasil”, dice Zurlo.

–Mano Amiga fue creada por Maciel, ¿cómo afirma que no conocían a ese sacerdote? –se le insiste. 

–Nosotros damos directamente dinero a la junta local de directores de escuelas de Mano Amiga. Nunca dimos ni destinamos dinero directamente a Maciel –aclara la directora del WEDF.

El jueves 13 de mayo, el diario estadunidense The New York Times publicó el artículo “El legado de un sacerdote sobrevive y divide en México”, en el que los autores, Elisabeth Malkin y Marc Lacey, destacan que la relación entre Maciel y Slim data de hace décadas y que, por encima del escándalo de pederastia que pesa sobre el prelado fallecido en 2008 y los Legionarios de Cristo, el dueño de Telmex seguirá aportando dinero a las instituciones creadas por éstos.

“Arturo Elías Ayub, yerno y portavoz de Slim, dijo que el dueño de Telmex ha donado un buen monto de dinero a la red de universidades para pobres de los Legionarios y planea continuar haciéndolo (porque) nos gusta la manera en que educan los Legionarios.”

El artículo del New York Times, diario del cual Slim también es inversionista, acota que en 2004 fue la última vez que ambos aparecieron juntos públicamente, “mucho después de que surgieran las acusaciones (de pederastia)”.

 

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