Liberan a dos hondureñas que eran explotadas sexualmente en Chiapas

martes, 4 de mayo de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 4 de mayo (apro).- Elementos de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración (INM) desmantelaron un centro de prostitución en San Gregorio Chamic, municipio de Frontera Comalapa, y rescataron a dos mujeres centroamericanas que eran explotadas en dicho antro.
Por segunda ocasión en menos de un mes, los agentes federales incursionaron en un bar donde se mantenía cautivas a dos mujeres hondureñas, quienes fueron enganchadas en su país por un pollero, quien les ofreció llevarlas hasta el norte de México, lo que nunca ocurrió.
Las hermanas Griselda e Ingrid Torres Vázquez, de 18 y 22 años, denunciaron que una persona del sexo masculino prometió llevarlas hasta Estados Unidos; sin embargo, las dejó en el bar “El Titanic”, de San Gregorio Chamic, cuyo propietario le entregó un pago por ellas.
Las mujeres pasaron varios meses en ese cautiverio y, cuando pretendían escapar, eran amenazadas con ser entregadas a Migración para que fueran repatriadas, además que en otras ocasiones las amenazaban de muerte.
Hace menos de un mes, agentes federales rescataron a otras dos centroamericanas en un bar del municipio de Villacomaltitlán.
Este mismo martes, la Procuraduría General de la República (PGR) dio a conocer que obtuvo de un juez federal una sentencia de nueve años de prisión en contra de otro tratante de personas.
La sentencia es contra Calixto Celestino Plata, responsable del delito de trata de personas, de acuerdo con lo asentado en la causa penal 15/2009.
La dependencia detalló que la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas “acreditó plenamente la culpabilidad de Celestino Plata en el delito mencionado”.
El ahora sentenciado fue detenido en un cateo llevado a cabo el 12 de febrero de 2009 en un domicilio ubicado en la colonia, Centro del municipio de Tapachula.
En la acción, fueron rescatados nueve jóvenes –entre hombres y mujeres-- de entre 14 y 16 años, de nacionalidad guatemalteca, quienes eran obligados a realizar jornadas de trabajo de más de diez horas al día.
Por otra parte, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) reportó el desmantelamiento de una red de secuestradores de indocumentados, a quienes mantenía en su poder para que sus familiares, residentes en Estados Unidos, depositaran dinero.
La banda operaba en los límites de Chiapas y Tabasco, por donde circula el tren Chiapas-Mayab rumbo al puerto de Veracruz.
Los presuntos delincuentes fueron identificados como Vicente Fernando Mejía Guzmán, Ediño Martínez Caballero, Celvi Edgardo Bonilla Ramos y Hermilo López Arias.
Las víctimas narraron que el 29 de abril pasado fueron bajados por la fuerza de los vagones del tren. Luego sus captores los llevaron a un rancho desde donde les exigieron los teléfonos de sus familiares.
Los delincuentes reclamaban sumas de 3 mil 500 a 4 mil dólares por cada indocumentados.
Finalmente, el grupo de centroamericanos pudo escapar después que sus captores se fueron “de parranda” el fin de semana.