Tamaulipas: busca gobierno recuperar zonas bajo poder del narco

viernes, 7 de mayo de 2010

CIUDAD VICTORIA, Tamps., 7 de mayo (apro).- Los gobiernos de Felipe Calderón y Eugenio Hernández Flores acordaron una serie de acciones para retomar el control de regiones de la entidad que se han convertido, desde hace meses, en literal campo de batalla entre las bandas del cártel del Golfo y Los Zetas, informó hoy el secretario general de Gobierno, Hugo Andrés Araujo de la Torre.

En rueda de prensa que ofreció al concluir una reunión en la que participó el gobernador Hernández Flores y el coordinador del Grupo Central Operativo Federal, Jorge Tello Peón, el funcionario estatal dijo que se acordó incrementar el número de retenes, así como la vigilancia de marinos, militares y demás corporaciones, tanto en vía terrestre como aérea, en zonas urbanas y rurales.

Reconoció que uno de los problemas que se busca resolver son los constantes robos en carreteras que se han registrado recientemente en la entidad.

Desde el pasado jueves, al menos un millar de marinos se trasladó a los municipios tamaulipecos de la región conocida como la “frontera chica”, ubicados entre Nuevo Laredo y Reynosa.

Las fuerzas federales se instalaron especialmente en el ejido de Comales y en la cabecera municipal de Camargo, cuyos residentes, desde el mes pasado, hicieron llamados de auxilio a través de Internet por las constantes balaceras, ejecuciones y demás hechos de violencia que se registran en esa zona entre ambos grupos armados.

Según los propios pobladores, estas dos localidades se convirtieron en un refugio para líderes de Los Zetas, sicarios contra los que el cártel del Golfo emprendió una verdadera cacería.

Los habitantes de estas comunidades denunciaron por teléfono, mensajes de celular e Internet, que los grupos delictivos los tenían prácticamente secuestrados, pues incluso atravesaron vehículos pesados para controlar el ingreso y salida de personas en el ejido de Comales.

En ambas poblaciones, los dos grupos rivales protagonizaron balaceras que duraron hasta cuatro horas, quemaron casas, negocios y oficinas, lo que provocó que muchas personas decidieran dejar sus propiedades y salir hacia Estados Unidos.

Uno de los primeros en desaparecer de la escena pública fue el alcalde priista de Camargo, José Correa, a quien le quemaron una casa y su oficina de notariado, acusado de proteger al grupo de Los Zetas.

En un mensaje televisivo, el gobernador informó que había pedido la ayuda del presidente Calderón para enfrentar la situación “inédita” que se vivía en Tamaulipas, sin especificar ni detallar los hechos.

En la reunión celebrada este viernes, el secretario general de Gobierno aseguró que se tomaron acuerdos “altamente provechosos” en beneficio de la tranquilidad y la paz de las familias tamaulipecas, “con acciones y estrategias específicas para retomar el control de varias regiones del estado”.

Araujo de la Torre dijo que “estamos preocupados por todo el estado, va a depender de la estrategia puntual de las fuerzas de seguridad”, y añadió que por lo pronto enviarán mil elementos de la Marina a Reynosa, y se incrementarán los patrullajes en las carreteras más conflictivas.

Señaló que los acuerdos se aplicarán de manera inmediata para garantizar el control territorial, con acciones como el aumento “de puntos de revisión de las carreteras de Tamaulipas, incluyendo algunos casos de tipo fijo; fortalecer el patrullaje en carreteras por parte del Ejército y policías federales y locales, así como la vigilancia aérea”.

Comentarios