Las sorpresas editoriales de la Universidad Veracruzana

domingo, 9 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 9 de mayo (apro).- Con la constancia y puntualidad que le ha caracterizado siempre, la Universidad Veracruzana distribuye sus novedosos paquetes editoriales ofertando siempre sorpresas agradables. Es como una tradición que se ha transmitido desde hace más de 30 años, cuando el escritor Raúl Hernández Viveros estaba al frente de la dirección de publicaciones, misma que hoy ocupa Agustín del Moral Tejeda.

         Junto con la imprescindible revista La palabra y el hombre, que en esta ocasión anuncia en sus páginas centrales un dossier dedicado a reproducir el Bestiario impuro del dibujante José Luis Cuevas, se presenta un perfil del poeta José Emilio Pacheco por el Premio Cervantes que le fue entregado el pasado 23 de abril en Alcalá de Henares, la cuna del autor de El Quijote.

Y un tercer asunto son los artículos que Mario J. Olbera y José Blanco escriben para continuar el debate surgido del artículo aparecido en otra revista, Nexos, “Un futuro para México” (luego convertido en libro), de Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda y que, según la publicación veracruzana (su director es Mario Muñoz y su editora responsable Diana Luz Sánchez Flores), “es una iniciativa bienvenida en estos tiempos marcados por la pérdida de legitimidad de la política”.

   Luego, entre los libros, sobresale la traducción que otro mexicano ganador del Cervantes, el escritor Sergio Pitol, hizo del libro del polaco Kazimierz Brandys, Cartas a la señora Z. Hay que recordar que si alguna publicación en lengua española ha contribuido a las versiones en nuestra lengua de los escritores de Europa del este, ésta fue La palabra y el hombre, gracias a Pitol.

Llama la atención otro volumen, este pequeñito, del lingüista y etnólogo salvadoreño formado en México, Carlo Antonio Castro (1926), siempre ligado a la UV, pero de recreación artística: Muchachos de Tlachichilco. Niños a la vera del agua. A Castro se debe un estudio sobre el poeta y traductor catalán Agustí Bartra.

De su colección Narrativa Sergio Galindo (fundador de la Editorial de la Universidad Veracruzana), la casa saca a luz dos trabajos: Declive, con prólogo de Vicente Francisco Torres, y La comparsa, con prólogo de José Luis Martínez Morales.

Libros atractivos, bien presentados, con portadas llamativas y con los que engrosan la serie Ficción: En primer lugar España 1947, Memorias de Lini M. de Vries (de 1965 y traducido del inglés por el mencionado Carlo Antonio Castro); la crónica de un viaje al desierto Krummville 50, de Jorge Córdova Mijares (México 1971); la novela Marginautas, del uruguayo Adolfo Guidali Etcheverry, y un volumen de varia invención del colombiano residente en México Marco Tulio Aguilera Garramuño, Maelström Agujero negro.

Se han quedado al final, si no los mejores trabajos, sí los clásicos, debido a que forman parte de la seria y consistente Serie Conmemorativa Sergio Galindo; se trata de cuatro volúmenes: tres estudios y una obra literaria. El primero, para empezar con un veracruzano, es el ensayo de Gonzalo Aguirre Beltrán Regiones de refugio, que el destacado investigador Félix Báez-Jorge, prologista, presenta como “una obra fundamental del indigenismo en Latinoamérica”.

El siguiente es el célebre Discurso de filosofía, de José Gaos, con prólogo de José Antonio Hernanz Moral, compendio de textos preparados entre 1947 y 1948.

El tercero es un estudio del investigador de literatura novohispana y sorjuanólogo de la UNAM José Pascual Buxò, quien también hace el prólogo a Arco y al certamen de la poesía mexicana colonial (siglo XVII), con presentación de María Dolores Bravo Arriaga.

Y finalmente el volumen de cuentos del chiapaneco  Eraclio Zepeda, Benzulul, por su aparición hace ya medio siglo, prologado ahora por Rogelio Arenas Monreal.

Pero la UV también atiende a los nuevos valores y edita en su Ficción Breve el poemario de Diego Salas (Xalapa, Veracruz, 1984), Andar.

De todos ellos, el próximo viernes 7 a las 18:00 horas serán presentados al público, en la librería Bonilla del Centro Cultural Veracruzano (Miguel Angel de Quevedo 477, Coyoacán), los libros de Aguilera Garramuño y Córdova Morales.

 

cvb

--FIN DE NOTA--

/v/v

Comentarios