Muere migrante golpeado por policías en San Diego

martes, 1 de junio de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de junio (apro).- El migrante mexicano Anastasio Hernández Rojas murió a consecuencia de la golpiza que le propinaron policías de San Diego, el pasado 28 de mayo.

Hernández Rojas llegó al Hospital Sharp Memorial de Chula Vista, California con muerte cerebral, por lo que ya había sido desahuciado por los médicos que lo atendían.

El anuncio de la muerte del migrante de 42 años fue hecho este martes por personal del Hospital, que aseguraron que el deceso ocurrió a las 17:00 horas del pasado lunes 31 de mayo en California.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lamentó y condenó la muerte del ciudadano mexicano, y expresó a los deudos sus más sentidas condolencias.

En un comunicado, la Cancillería resaltó su “indignación” por el hecho ocurrido en San Diego, California, y aseguró que a través del consulado General de México en esa ciudad de la Unión Americana, continuará brindando todo el apoyo necesario a los familiares de Hernández Rojas.

El apoyo, añadió, incluirá asesoría jurídica, “con el fin de definir las avenidas legales que lleven a un pleno esclarecimiento de las causas de esta trágica pérdida y fincar, en su caso, las responsabilidades que correspondan conforme lo establece la ley”.

Asimismo, expresó que el gobierno de Felipe Calderón “ha procedido a solicitar una exhaustiva investigación de estos hechos a las autoridades estadounidenses y dará seguimiento puntual a su desarrollo”.

Hernández Rojas, quien tenía más de 20 años de residir en el condado de San Diego, junto con su esposa y cinco hijos (dos de ellos gemelos de cuatro años), fue sometido en el cruce fronterizo San Ysidro, California-Tijuana, por unos 20 oficiales que lo golpearon y le aplicaron descargas eléctricas.

La noche del 28 de mayo, Anastasio, oriundo de San Luis Potosí, fue detenido en San Diego por carecer de documentación migratoria, por lo que autoridades estadounidenses iniciaron el proceso de “deportación voluntaria” hacia México.

A unos metros de la puerta de salida de la Garita Internacional San Ysidro-Tijuana, un agente de la Patrulla Fronteriza lo golpeó, presuntamente por desobedecer sus órdenes e intentar huir, según versiones de los uniformados.

El mexicano fue sometido por unos 20 oficiales que lo golpearon y le aplicaron descargas eléctricas hasta dejarlo inmóvil, luego de lo cual paramédicos trataron de reanimarlo, pero ya estaba inconsciente.

De inmediato fue trasladado de emergencia al Hospital Sharp Memorial de Chula Vista, donde le declararon muerte cerebral dos días después.

Antes de que se conociera la muerte de Hernández Rojas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos condenó ayer la agresión y señaló que era necesaria y urgente la intervención de las autoridades diplomáticas del país en defensa de los derechos del migrante.

Destacó que las autoridades encargadas de aplicar las leyes y políticas en materia de seguridad fronteriza, tanto en México como en Estados Unidos, debían respetar los derechos fundamentales a la vida y la integridad física de todas las personas.

La CNDH señaló que desde el primer momento estuvo pendiente del hecho y que le daría seguimiento para observar la actuación de las autoridades mexicanas y en su momento emitir el pronunciamiento que corresponda.

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