Bienes culturales en peligro

jueves, 10 de junio de 2010

MÉXICO, D. F., 9 de junio (apro).- En América Central y México aumenta cada vez más el robo de figuras prehispánicas y arte colonial, debido a que han crecido las exportaciones ilícitas de bienes culturales.

Entonces, debido a que existe una gran demanda en el mercado internacional de antigüedades y obras de arte, se han incrementado las excavaciones clandestinas en sitios arqueológicos, así como los robos en museos y lugares de culto, “causando daños irresponsables no sólo a estas naciones, sino también a la memoria de la humanidad entera”, según el Consejo Internacional de Museos (ICOM).

Por ello el organismo, junto con autoridades centroamericanas y mexicanas, además de expertos del patrimonio cultural de ambos países, se han unido para concientizar a la gente sobre “lo negativo que es la desaparición de esas piezas históricas y el daño que causa comprar o vender piezas ilícitas, ya que se atenta contra la identidad de cada una de las naciones y representa una grave pérdida al patrimonio cultural de la humanidad”.

Julian Anfruns, director general del ICOM (organización que surgió en 1946 y reúne a representantes de 137 países), advierte que el patrimonio cultural de la región de Centroamérica y México “está en grave peligro”, así como el de las épocas colonial y republicana, en especial los bienes culturales religiosos.

Y recuerda que Centroamérica y México fueron, en la época prehispánica, cuna de grandes civilizaciones estatales, así como de culturas organizadas en señoríos muy complejos.

Los vestigios arqueológicos de los centros urbanos como Teotihuacán, Tenochtitlán, Tikal o Copán, y los artefactos líticos, cerámicos o de orfebrería producidos por las distintas sociedades prehispánicas de la región, añade, son testimonios inestimables de su desarrollo sociopolítico, científico y técnico.

Así que para prevenir el tráfico ilegal de bienes culturales, el ICOM ha ideado una publicación titulada Lista roja de bienes culturales en peligro de Centroamérica y México, en la que se muestran fotografías de varios objetos “especialmente expuestos a las excavaciones ilegales, saqueos y demás depredaciones, y que se encuentran  con mayor frecuencia en el mercado ilegal, a pesar de estar protegidos por la legislación nacional e internacional”.

Esta publicación, ilustrada con imágenes de piezas resguardadas en museos nacionales, es la número siete de una serie de 10 y fue presentada ayer en el Museo Nacional de Antropología, donde también inició la campaña de sensibilización que recalca la importancia de la colaboración regional para prevenir “el tráfico ilícito”.

Dicha campaña no sólo abarca a México, sino a todo Centroamérica: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, así como Belice y Panamá.

Con dicha iniciativa, el ICOM intenta apoyar a las autoridades e instituciones de esos países “en sus esfuerzos para sensibilizar a la población y a los actores internacionales del mercado libre”.

Esta Lista roja…, aclara Anfruns, es un instrumento de ayuda para los museos, comerciantes de arte, coleccionistas, funcionarios de aduanas y policías, con el fin de que identifiquen los objetos que pueden ser exportados ilegalmente desde los países mencionados.

La lista describe varias categorías de objetos en peligro que pueden ser comprados o vendidos de manera ilícita en el mercado de antigüedades; por ejemplo, hay cerámica prehispánica, como recipientes de barro con formas y decoraciones variadas, así como diseños pintados, escultóricos o grabados.

En esta área se exponen vasijas policromadas pintadas con varios colores, además de dibujos geométricos, figuras humanas, animales, plantas y escrituras antiguas.

También hay vasijas con efigie, es decir con formas que representan animales, figuras humanas y/o vegetales. Se incluyen también metales, que son objetos y ornamentos de oro, plata y cobre. Los primeros en la lista son adornos pectorales, colgantes, orejeras, narigueras, anillos, brazaletes y cascabeles. En esta misma área hay objetos y ornamentos hechos de caracoles y conchas, de huesos y dientes humanos o animales, entre los cuales resaltan los adornos y piezas ceremoniales.

En la parte de lítica, destacan trabajos en diferentes tipos de piedra volcánica, arenisca y sedimentaria, por ejemplo, los de jade y otras piedras verdes.

Sobre los periodos colonial y republicano, se enfatiza en la pintura en tela, madera o metal con temas religiosos (vírgenes, santos, ángeles) y civiles (retratos), además de la escultura, como figuras de culto, relieves o fragmentos de retablos que representan imágenes religiosas talladas en madera, pasta, marfil y yeso.

En esta parte hay un espacio para objetos de plata u oro, como cálices, incensarios, crucifijos, coronas, atriles, escudos, sagrarios, candelabros, adornos, etcétera.

 

Sensibilizar a policías...

 

El titular del ICOM detalla que las medidas de sensibilización también van dirigidas a los aduaneros, policías y expertos, para ayudarles a controlar las transacciones en el mercado del arte.

Aclara que los objetos de la lista están protegidos por las legislaciones de cada país que de manera específica prohíben su tráfico, exportación y venta, por lo que exhorta a los museos, casas de subastas, comerciantes de arte y coleccionistas “para que no los adquieran, invitándolos a que se denuncie su presencia ante las representaciones diplomáticas de cada país, a las autoridades policíacas locales e Interpol”.

Luego precisa que la campaña comprende tres aspectos esenciales: “Uno es la colaboración internacional estrecha con nuestros socios de la UNESCO, Interpol y la organización mundial de las aduanas; otro, la promoción de las convenciones internacionales y medidas legislativas que protegen el patrimonio mundial cultural, y el último, los instrumentos prácticos desarrollados por el ICOM”.

El Consejo Internacional de Museos contribuyó a la elaboración de dos convenios internacionales esenciales para la protección del patrimonio cultural material: la Convención de la UNESCO, adoptada en París el 14 de noviembre de 1970, relativa a las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia ilícitas de bienes culturales, y el convenio UNIDROIT, adoptado en Roma el 24 de junio de 1995, relativo a los bienes culturales robados o exportados de forma ilegal.

Anfruns subraya que México ha desarrollado una política de cooperación internacional muy activa a través de acuerdos bilaterales con Estados Unidos, Belice, El Salvador, Guatemala y Perú, y al mismo tiempo los representantes mexicanos ejercen una vigilancia muy estricta de la compra y venta de objetos provenientes de este país en el mercado internacional de arte, “por lo tanto la Lista roja que presentamos ha sido elaborada para fortalecer y facilitar la aplicación de las medidas y en particular para proporcionar información científica y básica a profesionales e involucrados en la lucha contra el trafico ilícito, e incluso a gente que no es especializada en arqueología e historia”, agrega.

Las otras listas rojas que el ICOM ha publicado son:

--Lista roja de objetos arqueológicos africanos (2000).

--Lista roja de bienes culturales latinoamericanos en peligro (2002).

--Lista roja de urgencias de antigüedades iraquíes en peligro (2003).

--Lista roja de antigüedades afganas en peligro (2006).

--Lista roja de antigüedades peruanas en peligro (2007).

--Lista roja de antigüedades camboyanas en peligro (2009).

Gracias a esos volúmenes, las policías y las aduanas han efectuado exitosas operaciones. Y se preparan dos nuevas listas, una para Colombia y la otra para China, que también se darán a conocer en este 2010.

El director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Alfonso de Maria y Campos, menciona que la Lista roja de bienes culturales en peligro de Centroamérica y México fue realizada por 60 especialistas provenientes de América y Europa.

Allí participó el ya fallecido Felipe Solís Olguín, arqueólogo y director del Museo Nacional de Antropología.

Y dentro de la campaña, el ICOM también ofrece talleres de capacitación a policías, agentes de aduanas, profesionales de museos e instituciones gubernamentales.

De acuerdo con Ricardo Fuentes, director de Gestión y Vinculación de la Coordinación Nacional de Conservación del INAH, de los últimos 120 robos ocurridos en el país, se han recuperado 10 piezas de bienes en general, “pero sobre todo son objetos religiosos”.

--¿Cuál es la región de la nación donde más robos se efectúan?

--En el centro de México es arte religioso y en el sureste saqueos ilegales en los sitios. En México los bienes religiosos son del Estado y en el resto de los países de América son de la Iglesia.

--¿En México hay una mafia o un grupo especial dedicado al robo de piezas?

--Yo no podría hablar de mafia, en realidad esa es una apreciación que podrían hacer las autoridades policíacas o la Procuraduría General de la República (PGR), pero sí podríamos hablar de grupos que cometen actos ilícitos por encargo.

--¿A dónde llevan a vender regularmente las piezas?

--Con coleccionistas. Y esa labor (de búsqueda) corresponde a la Unidad Especializada en Delitos Contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales, una unidad especial de la Procuraduría que tiene la finalidad de investigar y detectar esos mecanismos.

 

ap/cvb

--FIN DE NOTA--

/v/v

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