Pide CIDH a Calderón informe sobre caso de tortura en Tabasco

lunes, 14 de junio de 2010

MEXICO, DF, 14 de junio (apro).- La secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Elizabeth Abi Mershed, solicitó al gobierno de Felipe Calderón un reporte sobre la situación de seis uniformados de Cárdenas, Tabasco, que fueron torturados luego de ser detenidos en un operativo policiaco-militar, el 13 de mayo.

La denuncia por torturas, acompañada de una solicitud de la intervención de la CIDH para pedir medidas cautelares, fue presentada por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH) a finales de ese mes.

Los policías Juan José Jiménez Barahona, José Santos Hernández, Genaro Mendoza, Carlos Mario Hernández, Luis Ceballos Domínguez y Carlos Mario Cerino Gómez fueron detenidos el 13 de mayo en las instalaciones de la corporación municipal y, a partir del 17 de ese mismo mes, fueron remitidos al Centro de Readaptación Social del Estado de  Tabasco (Creset), acusados de colaborar con el cártel de Los Zetas.

En un comunicado, Abi Mershed notificó a la CMDPDH que ya había solicitado al Estado mexicano información sobre los detenidos y dado un plazo máximo de siete días para su respuesta.

Se pidió al gobierno mexicano que explicará cuáles fueron los motivos de la detención de los uniformados; su estado de salud, “exámenes médicos realizados, acceso y atención médica que se les estaría otorgando”.

Por su parte, la ONG destacó que con estas seis denuncias de tortura, suman 73 los casos atendidos por esa organización con características similares.

Al caso de Cárdenas también se sumó el Consejo para la Defensa de los Derecho Humanos (CDDH).

En un comunicado, ambas organizaciones detallan que “los agentes aprehensores iban vestidos con trajes tipo militar y aseguraron ser integrantes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada y de la Fiscalía de Alto Impacto y Anti-secuestro de la Procuraduría de Tabasco, pero no mostraron a los detenidos documentación que los acreditara como tales”.

Luego, a los seis policías de Cárdenas se les decretó un arraigo del 14 al 17 de mayo, al término del cual fueron trasladados al Creset, acusados de asociación delictuosa.

Según las denuncias, los policías municipales fueron trasladados a una “casa de seguridad” con los ojos vendados y maniatados, donde fueron sometidos a diversos actos de tortura:

“Asfixia por colocación de una bolsa de plástico en la cabeza; aplicación de descargas eléctricas en los genitales y distintas partes del cuerpo; los obligaron a ingerir agua para arrojarla por la nariz mediante aplicación de presión en el vientre, parándose encima de ellos; golpes y patadas en distintas partes del cuerpo y mordidas en las orejas, entre otros. Todo lo anterior, con el fin de que las personas se declararan culpables del delito de asociación delictuosa”.

Se destaca que como secuela de las torturas, una de las víctimas, Juan José Jiménez, fue trasladado al hospital Adolfo A. Rovirosa, de la ciudad de Villahermosa, Tabasco, donde se le extrajo el bazo y parte del hígado; además, exhibía lesiones en el intestino.
La CMDPDH también sostuvo que sus abogados han recibido llamadas intimidantes para que abandonen la denuncia.

Ambas ONG exigieron al gobierno mexicano que responda a la solicitud de información de la CIDH; atienda sus compromisos internacionales de respeto a los derechos humanos; se una investigación imparcial sobre las denuncias de tortura y, finalmente, garantice la seguridad de los policías y sus familias.

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