Sinaloa: comicios con olor a narco

sábado, 26 de junio de 2010

El PRI y su disidencia vestida de oposición se disputan el gobierno de Sinaloa, que nunca ha estado fuera de la órbita tricolor. La ecuación es compleja en la entidad: un aspirante  que despide un fuerte olor a narco  es repudiado por sus viejos padrinos políticos; el otro, sin abandonar su militancia, obliga a varios grupos a rearmarse detrás de él a toda prisa. Pero hay más: Jesús Vizcarra Calderón, el priista, y Mario López Valdez, el opositor, no sólo contienden por el derecho a despachar desde Culiacán: se convertirán, se dice, en un experimento que definirá quién dentro del PRI tiene fuerza suficiente para buscar el camino a Los  Pinos.  Por lo demás, las huellas de una especie de narcoelección son muy similares a las de otros estados donde también habrá comicios.

 

CULIACÁN, SIN., 26 de junio (Proceso).- En las elecciones del domingo 4 de julio en Sinaloa el PRI competirá contra sí mismo. Con un candidato que lleva a cuestas la sombra del narcotráfico y un disidente que ahondó las divisiones en el Revolucionario Institucional de cara a la candidatura presidencial de 2012, ese partido se juega casi todo en un estado que siempre ha sido suyo.

Las elecciones para gobernador, 40 diputados locales y 18 alcaldías serán un laboratorio de los aspirantes a la candidatura presidencial priista, especialmente del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, pero también de la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.

Lo que hasta hace algunos meses se perfilaba como un triunfo más del PRI ante la debilidad del Partido Acción Nacional (PAN) y la presencia testimonial del PRD, el PT y Convergencia, terminará definiéndose por la capacidad de operación de las maquinarias partidistas y gubernamentales.

A una semana de la elección hay un virtual empate entre el priista Jesús Vizcarra Calderón, candidato de la alianza Para Ayudar a la Gente –PRI, Nueva Alianza y Partido Verde– y el aún priista Mario López Valdez, Malova, candidato de la coalición opositora El Cambio es Ahora en Sinaloa, integrada por PAN, PRD y Convergencia.

Hasta el viernes 25, se difundía que López Valdez  aventajaba con una diferencia de entre dos y ocho puntos porcentuales a Vizcarra. Pero había 18% de indecisos, esos que terminan por decidir una elección.

Una eventual derrota de Vizcarra dejaría al PRI fuera del control gubernamental, pues el candidato de ese partido al gobierno de la capital, Melesio Cuén Ojeda, es propuesta del elbista Nueva Alianza, que tiene reservados algunos de los primeros lugares en las listas plurinominales para el Congreso local.

Por si fuera poco, el segundo municipio del estado, Mazatlán, está asegurado por el PAN, cuyo aspirante Alejandro Higuera, buscaba ser candidato a gobernador.

Extracto del reportaje principal de la edición 1756 de la revista Proceso, ya en circulación.

 

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