Campañas amedrentadas

lunes, 28 de junio de 2010

Flagelados por la violencia creciente y las imparables ejecuciones del narco y ante una oferta política precaria de los candidatos a gobernar Chihuahua, los ciudadanos de este estado fronterizo están listos para emitir su sufragio en unos comicios que serán desangelados, según admiten las propias autoridades electorales. Ejemplo funesto de cómo los capos de la droga y sus secuaces se han apropiado de gran parte del territorio nacional es precisamente Chihuahua, donde son ellos los que dictan las pautas.

CHIHUAHUA, CHIH, 28 de junio (Proceso).- La muerte y el narco marcaron las campañas electorales en el estado. Su sombra desdibujó a partidos políticos y candidatos,  incluido César Duarte, el abanderado del PRI a la gubernatura.

Impotentes, al inicio del proceso electoral que culmina el próximo domingo 4 de julio, el Instituto Estatal Electoral (IEE) y el gobierno estatal recomendaron a los partidos abstenerse de realizar campaña en municipios como Guadalupe Distrito Bravos y Praxedis G. Guerrero debido a la violencia sin tregua de los cárteles de Juárez y de Sinaloa.

Duarte y seis de sus correligionarios, aspirantes a diputados, tuvieron que realizar sus actos proselitistas escoltados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad. No era para menos: el 19 de mayo asesinaron al tío de Francisco Salcido, candidato del PRI a diputado por el distrito 11; el 22 de ese mismo mes un brigadista de la campaña de Duarte también cayó; poco después un vehículo de su comitiva fue baleado accidentalmente por un soldado.

Y 10 días antes de que cerrara su campaña, Jaime Galván, uno de los empresarios chihuahuenses que lo financiaba, fue detenido en Estados Unidos acusado de lavado de dinero.

Desde antes del arranque formal de las campañas y de que los candidatos César Duarte del PRI, y su contrincante del PAN, Carlos Borruel Baquera, solicitaron protección por la violencia desatada por los cárteles. Meses después, ya en pleno proceso electoral, al detectar que 15% de los ciudadanos empadronados (2 millones 612 mil electores) optaron por cruzar la frontera para proteger a sus familias y que otro tanto perdiera su credencial o no actualizó sus datos, las autoridades electorales decidieron instrumentar una estrategia de seguridad.

El 9 de enero, el IEE, presidido por Fernando Herrera Martínez, giró un oficio al gobierno del estado en el que solicitó apoyo logístico para los candidatos. Al final sólo la aceptó el candidato Duarte.

Entre las medidas, se mencionaba que el personal siempre portara uniforme y los vehículos tuvieran sus rótulos de identificación, pero sobre todo que empleados o colaboradores de los candidatos no realizaran trabajo de campo después de las seis de la tarde. Además, con excepción de Juárez, Delicias, Parral, Casas Grandes y Chihuahua, a las demás asambleas municipales electorales se les pidió concluir labores a más tardar a las siete de la tarde.

Herrera Martínez comenta que el domingo 4 de julio se disputarán la gubernatura, 22 diputaciones locales y la renovación de 67 alcaldías. Para ello se instalarán 5 mil casillas en todo el estado en las que participarán 35 mil 28 ciudadanos capacitados ex profeso por las autoridades electorales locales.

Los pronósticos de participación pesimistas, sobre todo si se considera que en 2007 sólo votó 37.5% del electorado, 7.5% menos que en 2004, cuando José Reyes Baeza ganó la gubernatura.

–¿Por qué la petición de vigilancia? ¿Fueron amenazados? 

–Debido al clima de inseguridad que vive el estado, algunos candidatos consideraron pertinente pedir la seguridad…

–¿El IEE giró una observación a los candidatos sobre las zonas conflictivas para que se abstuvieran de realizar campaña en esos lugares?

–Siempre hemos tomado el problema de seguridad muy en serio, vivimos con temor. Todos los días hay hechos de sangre (por eso) tomamos medidas preventivas, por eso la recomendación a los candidatos.

 

Las promesas

 

Al iniciar su campaña, el priista César Duarte hizo varios compromisos: transformar el marco judicial del estado para atacar las estructuras de la delincuencia organizada, recuperar la tranquilidad de los chihuahuenses. Y remató: “Daré mi vida por rescatar Ciudad Juárez”.

El panista Carlos Borruel no se quedó atrás: “Yo pondré a los delincuentes de rodillas”, se ufanó.

Los meses siguientes, ambos candidatos se tomaron muy en serio la recomendación del IEE para que se abstuvieran de realizar campaña en los municipios dominados por el narco. Además, en sus alocuciones omitieron hablar es ese asunto, hasta que, presionados por la prensa local que los acuso de “sacarle la vuelta” al Valle, visitaron dos de los municipios más violentos.

Duarte acudió  a las oficinas de la Unión Regional Ganadera, ubicada en el kilómetro 59 de la carretera Ciudad Juárez-Porvenir para hablar ante los habitantes de los dos municipios. Borruel realizó dos actos: uno en Praxedis G. Guerrero, donde habló de apoyos en infraestructura, pero omitió el de la violencia generada por el narco, y otro en Guadalupe Distrito Bravos.

En la plaza de Guadalupe, el panista declaró: “A pesar de que hubo quienes me recomendaron no visitar esta población, la decisión de estar en Guadalupe es firme… Esta lucha no es sólo de los panistas; es de todos… Está en juego el destino de sus hijos, el destino de los jóvenes que quieren vivir en paz”.

Uno de los discursos más fuertes fue el de Borruel el martes 22, frente a 450 maestros: “El  tema de la inseguridad no sólo se resuelve con policías; en las escuelas (también) se generan delincuentes. Por eso, propongo un esquema de escuelas de tiempo completo para que los niños anden menos tiempo en las calles. En el estado hay 350 mil niños y jóvenes sin escuela y en Juárez 12 mil. Creo que debemos de atacar la inseguridad con educación, no sólo construyendo cárceles y comprando armamento”.

Al día siguiente le tocó a Duarte. En Juárez se reunió con el sector de la CTM, y al viejo estilo caciquil los agremiados le rindieron pleitesía. Por la tarde, tuvo un encuentro con los integrantes del Poder Judicial del estado, en el que el juez VI en materia penal presentó una ponencia sobre la Ley de extinción de dominio, creada para afectar la economía del crimen organizado y las amenazas de que son víctimas los magistrados por parte de los cárteles:

“Todos los integrantes del Poder Judicial estamos dispuestos a aplicarla, sólo que requerimos capacitación que nos lleve a la creación inmediata de un tribunal especializado, con el fin de evitar la incertidumbre causada por la entrada en vigor de la ley…” 

En el mismo evento, Patricia Martínez, juez IV de lo Familiar, expuso que la gran mayoría de los delincuentes provienen de familias desintegradas.

Y mientras a los 6 mil ejecutados de marzo de 2008 a la fecha en Juárez  cada día se suma más sangre de personas que mueren a causa de la guerra entre los cárteles de la droga, las medidas para garantizar la seguridad ciudadana para el domingo 4 de julio son escasas.

Los candidatos del PRD pidieron permiso a su partido para realizar campaña en los municipios de Práxedes G. Guerrero, Guadalupe y Ascensión, pero desde la ciudad de El Paso, Texas. Sus directivos tuvieron que reemplazarlos.

“Aquí, el poder fáctico lo representan los grupos de narcotraficantes. Ellos han sembrado el terror con tanto asesinato y amenazas de muerte. Y en los casos de la sierra, también han impuesto la agenda y el discurso de los candidatos. Les prohibieron tocar el tema de la inseguridad y el narcotráfico. Por ello optaron por no postular candidatos en municipios como Urique y Uruachi”, asegura Miguel Vargas Loya, presidente del Comité Directivo Estatal perredista.

El lunes 21, el IEE conformó una comisión permanente en materia de seguridad. Desde ese día sus integrantes sesionan diariamente. El presidente del instituto, Fernando Herrera Martínez, solicitó a las corporaciones policiacas que el dispositivo de seguridad del 4 de julio sea estrictamente preventivo.

El día de la jornada electoral, las policías municipales tendrán a sus agentes debidamente uniformados, todos a bordo de sus patrullas. La instrucción es hacer recorridos sólo por las calles primarias de la ciudad.

Si alguna otra corporación estatal o federal tiene que salir de ese entorno por motivos ajenos al proceso, deberán circular por avenidas primarias para que permitan que la gente salga a votar. Además, deberán hacer sus rondines lejos de las casillas. 

Por lo que respecta al Ejército, las tropas estarán acuarteladas y saldrán a las calles sólo si algún problema de carácter social rebasa a las otras corporaciones. 

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