El éxodo de Ciudad Juárez

sábado, 5 de junio de 2010

Decenas de miles de personas huyen de la violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua, para establecerse en la ciudad vecina, El Paso, Texas. Unos llegan a casas de parientes, otros rentan viviendas y los acaudalados compran grandes residencias y mudan sus restaurantes, bares y antros. Se trata de un éxodo de mexicanos aterrorizados que acabaron por concentrarse en una vasta área que ya es conocida como El Juárez Nuevo.

EL PASO, 5 de junio (Proceso).- Aproximadamente 160 mil mexicanos que han huido de Ciudad Juárez a raíz de la “guerra contra el narco” que emprendió Felipe Calderón, se han establecido sobre todo en dos sectores de El Paso que ya son conocidos como El Juárez Nuevo.

En el oeste de esta zona, que comercial y culturalmente ya es dominada por mexicanos, viven encumbrados empresarios juarenses que, por miedo al secuestro y cansados de  pagar “cuotas” al crimen organizado en Juárez, se refugiaron en El Paso, donde no sólo han hecho crecer el sector inmobiliario con la compra de grandes residencias, sino que en sus principales avenidas instalaron lujosos restaurantes, bares y antros.

En contraste, en el oriente se localizan aquellos que, perseguidos o atemorizados, salieron de Juárez arrastrando su pobreza y hoy sobreviven arrimados en viviendas de familiares o amigos.

Mientras tanto, en Ciudad Juárez, donde se calcula que han sido abandonadas unas 120 mil casas, han quedado también las tumbas de los familiares de los emigrantes que fueron abatidos a balazos por los narcos o por las fuerzas de seguridad luego de que, en 2008, el presidente Calderón dispuso que unos 7 mil militares y alrededor de 2 mil policías federales se trasladaran a esta zona fronteriza para librar la lucha contra el narcotráfico.

Se prevé que la mayoría de esas tumbas no serán visitadas ni el próximo Día de Muertos.

–¿Cómo evalúa el éxodo de juarenses que abandonaron su ciudad orillados por la violencia? –se consulta al regidor Steve Ortega, representante del Distrito 7 de El Paso.

–Siendo realistas, existen aspectos negativos, porque en algunas partes del mundo hay personas que piensan que El Paso es tan violento como Juárez, aunque en realidad es una de las ciudades más seguras de Estados Unidos.

“Pero también hay aspectos positivos: se han establecido restaurantes, bares y antros, junto con  una gran diversidad de negocios; muchos están comprando departamentos o casas, mientras que otros están rentando. Y por la noche hay más gente, porque en Juárez los jóvenes ya no salen a divertirse: prefieren venir a El Paso.”

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1753 de la revista Proceso, ya en circulación.