Tres heridos de bala en desalojo de Cananea: sindicato minero

lunes, 7 de junio de 2010

MÉXICO, D.F., 7 de junio (apro).- El Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros que dirige desde la clandestinidad Napoleón Gómez Urrutia, denunció que durante el desalojo de la mina de Cananea tres personas resultaron heridas de bala.

Asimismo, anunció que debido a la represión de este día, quedaron canceladas las vías de diálogo con el gobierno federal.

Por medio de un comunicado, la organización sindical condenó los hechos y acusó a la Policía Federal de disparar contra los trabajadores que custodiaban las instalaciones de Minera de Cananea, propiedad de Grupo México. Dos trabajadores y un joven resultaron heridos.

“Después de herir a tres personas, dos trabajadores y un joven, bañaron con gas lacrimógeno ese espacio y procedieron a instalar un régimen de terror contra los compañeros que sostenían la huelga heroica de casi tres años de duración en demanda de justicia hacia su movimiento”, denunciaron los mineros en su comunicado.

La Federación Americana del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) manifestó su solidaridad con los sindicalistas desalojados y condenó las órdenes de aprehensión ejecutadas contra dirigentes mineros.

En sendos comunicados denunciaron el arribo de policías federales a Cananea desde la noche del domingo para ejecutar las órdenes de aprehensión contra Sergio Tolano Lizárraga, secretario general de la Sección 65 del Sindicato Minero, y Juan Gutiérrez Ballesteros, delegado del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato.

La acción comenzó alrededor de las ocho de la noche, cuando 400 policías desalojaron a los mineros que resguardaban las instalaciones de Mexicana de Cananea, con gas lacrimógeno.

Antonio Navarrete, secretario de propaganda del sindicato, informó que se han suscitado los primeros enfrentamientos entre policías y mineros, y ya convocaron a todas las organizaciones sindicales a que se trasladen a Cananea a apoyar a los mineros.

También reportó el fallo en las comunicaciones con el mineral y tampoco ha sido posible entrar en comunicación con los líderes mineros.

Además de Cananea, la Policía Federal también resguardó la mina Pasta de Conchos, en Coahuila, que explotó en febrero del año 2006 dejando enterrados a más de 65 mineros, sin que a la fecha hayan sido recuperados sus restos, como piden sus familiares desde hace cuatro años.

El sindicato minero afirmó que con la toma de las minas se “revela la indignante complicidad” del gobierno federal con “el psicópata empresario Germán Feliciano Larrea Mota Velasco, dueño de Grupo México, con la participación activa de los secretarios del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, y de Gobernación, Fernando Gómez Mont, sus serviles empleados”.

Además, denunció que se cancelaron  las vías del diálogo y la conciliación pacífica que en el Poder Legislativo se habían abierto en los últimos meses para resolver, por la vía de la negociación, las huelgas y la reparación económica a las viudas y deudos de Pasta de Conchos.

Asimismo, el sindicato minero responsabilizó al gobierno de Felipe Calderón por los hechos de violencia que se presenten en el futuro y exigió buscar una salida negociada al conflicto.

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