Imponen clases antiviolencia a maestros y alumnos de Guerrero

jueves, 1 de julio de 2010

CHILPANCINGO, Gro., 1 de julio (apro).- A partir de este jueves, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal instrumentó un programa oficial en planteles escolares para que alumnos y maestros sepan cómo reaccionar frente a hechos violentos.

La dirección de Prevención del Delito de la SSP realizó el pasado lunes el primer simulacro en la escuela primaria José Martí, ubicada al sur de de esta capital, con la participación de 765 alumnos, 48 profesores y personal administrativo.

Una alerta emitida por elementos de la dependencia estatal indicó el momento en que niños y adultos debían tirarse al piso, boca abajo, y colocar las manos sobre la nuca, pero sobre todo permanecer en silencio como divisa para salvar la vida.

En caso de que un hecho violento sorprenda a los alumnos y profesores dentro de las aulas, deberán evitar asomarse por las ventanas. Si se encuentran en áreas abiertas, se les pide ubicar áreas de seguridad, como muros y jardineras, e intentar llegar a ellas manteniendo la posición boca abajo.

El protocolo de seguridad estatal, que combina la parte teórica y práctica, plantea, además, alejarse de accesos, no tomar fotografías o videos y evitar contacto directo con los agresores.

En entrevista, la directora de Prevención del Delito, Érica Arciniega Gómez, señaló que el programa tiene como propósito inculcar "medidas de auto protección" en la sociedad, ante los hechos de violencia que se han vuelto cotidianos no sólo en la entidad, sino en todo el país.

De acuerdo con Arciniega, el programa de reacción se instrumentará en los 11 mil 500 planteles escolares de educación básica, media superior y superior, tanto públicos como privados, y posteriormente en lugares públicos, como plazas y centros comerciales.

La directora de la escuela donde este jueves se hizo el simulacro, María Rafaela Álvarez, calificó la medida como una excelente estrategia para salvar la vida de los menores y trabajadores de la educación,  ya que hasta el momento, agregó, no existe un patrón común para reaccionar ante una situación de violencia extrema como un tiroteo.

Alex, un niño de nueve años que cursa el tercer grado de primaria, manifestó que el programa también debería incluir medidas para reaccionar en la calle, ya que hay personas que muchas veces quedan en medio de una balacera, como le sucedió a él y a su familia cuando circulaban en una camioneta por la zona oriente de esta capital, justo el día en que un grupo de sicarios liquidó al director de seguridad publica de Chilpancingo, Artemio Mejía Chávez, a plena luz del día.

"Mi papá y mi mamá se bajaron del carro, pero yo no pude salir porque mi pantalón se atoró en un tornillo. Luego me jalaron y nos escondimos en una tienda. Cuando salimos vi policías muertos", narró Alex.

En los últimos años, más de 3 mil personas han sido asesinadas en Guerrero y 242 más están desaparecidas.

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