Desabasto en Nuevo Laredo por cierre carretero

martes, 13 de julio de 2010

NUEVO LAREDO, Tamps., 13 de julio (apro).- La economía de esta ciudad enfrenta pérdidas millonarias y desabasto luego del quinto día del cierre de la carretera libre y la autopista Nuevo Laredo-Monterrey por el desbordamiento del río Salado, secuela del paso del huracán Alex.
El alcalde Ramón Garza Barrios dijo que se están buscando vías alternas para resolver el problema, luego de que las carreteras a Monterrey y a Reynosa siguen completamente inundadas a causa del desbordamiento del río Salado.
“Ya empezamos a resentir desabasto de algunos productos perecederos, así como de frutas y verduras, por lo que estamos pidiendo a Estados Unidos que nos apoye en estos momentos de emergencia, y que levante temporalmente las restricciones arancelarias para estos productos”, expuso el edil.
Mencionó que las pérdidas que sufre el comercio internacional por el cierre de carreteras son millonarias, si se toma en cuenta que diariamente cruzan hacia uno y otro lado de esta frontera alrededor de 10 mil tráileres.
Luis Moreno Sesma, vicepresidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, dijo que, por esta situación, cientos de tráileres se encuentran varados en espera de que se reabra el tráfico, sin poder cumplir con la entrega de sus cargas.
La única vía con la que se cuenta ahora es trasladarse por la carretera 83 de Estados Unidos, desde Laredo hasta McAllen, Texas, para cruzar por el puente internacional a Reynosa, Tamaulipas, y de ahí llegar a Monterrey, Nuevo León, y viceversa.
El alcalde dijo que pidió a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que se proceda a reparar un puente sobre el río Salado, que une a Anáhuac con los Rodríguez, para poder utilizar esa vía en dirección a Lampazos, Nuevo León, y de ahí dirigirse a Monterrey.
Garza Barrios pidió a las tiendas de autoservicio racionar la venta de productos básicos en tanto llega el abasto de alimentos por vía aérea.
“La situación también se ha agravado porque el estado de Nuevo León es nuestro principal abastecedor de artículos de primera necesidad, pero ellos están padeciendo uno de los peores desastres naturales de su historia, lo que dificulta aún más que se nos atienda en la emergencia que también estamos pasando”, explicó.
El alcalde mencionó que el mayor problema que enfrenta la ciudad actualmente es el abasto de agua potable, pues 40% de la población cumplió ya siete días sin suministro, y sólo será hasta el próximo fin de semana cuando se pueda normalizar el servicio.
Ante esta situación, decenas de familias realizaron compras de pánico en las principales tiendas de autoservicio de la ciudad, las cuales decidieron racionar sus artículos a cinco unidades por familia, mientras que el agua se entrega de acuerdo a los apoyos que “aterrizan” dependencias como el DIF y otras asociaciones civiles.
Otro de los problemas que se presenta en esta ciudad es el aumento en el precio de productos alimenticios y agua embotellada, que es hasta el doble o triple del real.

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