La Laguna: las huellas de la indefensión

sábado, 24 de julio de 2010

En La Laguna, la sociedad, el gobierno y la clase empresarial se quejan porque, dicen, el presidente Felipe Calderón dejó fuera de su estrategia contra el crimen organizado a ese territorio que hoy se disputan Los Zetas y el cártel de Sinaloa. En lo que va del año, 600 civiles han caído a causa de la violencia en Torreón y su zona conurbada. Hoy, los ataques dejaron de ser selectivos y se desatan incluso en fiestas privadas, como el del domingo 18, donde murieron 17 personas.

 

TORREÓN, COAH.- La guerra del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado no llegó a la comarca lagunera... Aun cuando esta región se halla desbordada por la delincuencia y la violencia asociada al narcotráfico, está al margen de la estrategia del gobierno federal contra el crimen organizado.

Inútiles han resultado las súplicas que, desde hace meses, la ciudadanía, los gobernadores de Durango y Coahuila, así como los presidentes municipales de las dos entidades, legisladores y el empresariado lagunero hacen al gobierno federal para detener las muertes de civiles que ya sobrepasan los 600 en lo que va del año. Ellos exigen la presencia de las llamadas Fuerzas Armadas Permanentes (FAP) para que pongan orden en la zona.

El domingo 18, alrededor de la una de la madrugada, tres vehículos llegaron a la Quinta Italia Inn, en la periferia de Torreón, donde Carlos Antonio Mota Méndez celebraba su cumpleaños 31 en compañía de varios amigos.

Cinco hombres armados descendieron de las unidades y comenzaron a disparar a los asistentes, incluidos los músicos de la banda Ríos que amenizaban el convivio. El saldo fue de 17 muertos, incluidos el festejado y su hermano Héctor José; otros tantos quedaron heridos. Minutos después los agresores huyeron hacia Gómez Palacio, Durango.

 

Este es un adelanto del número 1760 de la revista Proceso, que está en circulación.

Comentarios