El torneo de Dortmund

lunes, 26 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 21 de julio (apro).- El ajedrez internacional tiene ya torneos que son casi una tradición obligada. Por una parte está Linares, que en algún momento fue el torneo más fuerte del planeta, y a quien lo ganara se le decía que probablemente sería campeón del mundo.

El otro es Wijk aan Zee, también llamado Corus, que se juega en Holanda y que se divide en tres grandes grupos. Hay actividad por unos 20 días y se enfrentan los mejores jugadores del orbe.

Uno más es Dortmund, que a mediados de año organiza un pequeño torneo, de donde Vladimir Krámnik ha sido ganador por nueve ocasiones y de nuevo intentará hacerse de la corona.

Esta vez, en la edición 38 de este torneo, participan seis jugadores: Peter Leko (Hungría), Vladimir Kramnik (Rusia), Ruslam Ponomariov (Ucrania), Le Quang Liem (Vietnam), Shak Mamedyarov (Rusia) y Arkady Naijditsch (Alemania).

Se juega a doble vuelta y no se permiten las ofertas de empate. La partida puede ser declarada tablas únicamente por el árbitro, si no hay posibilidad de ganar por parte de ningún bando o bien cuando se repite tres veces la misma posición.

Al momento de escribir esto se había jugado ya la quinta ronda, es decir la mitad del torneo, y lo encabezaba Ponomariov, con 3.5 puntos, el cual venció a Kramnik y a Leko. Con tres puntos estaba Mamedyarov, y empatado en el segundo puesto el sorprendente vietnamí Le Luang. Ese lugar lo ganó al vencer –a principios de año– en el Torneo Aeroflot, un campeonato abierto que se realiza a principios de año y donde coincide una centena de fuertes grandes maestros.

Aunque el rating de Le Quang es el menor de la nómina de jugadores, ya logró la hazaña de vencer a Ponomariov y a Leko, perdiendo solamente con Mamedyarov. En el cuarto sitio está Kramnik, con 2.5 puntos, y en quinto y sexto, Leko y Naijditsch, con 1.5 puntos.

Con los resultados hasta este momento, aparentemente es claro que Peter Leko no está en el nivel que solía estar, más bien parece que va perdiendo gas. Leko perdía poquísimas partidas por año y aquí ya lleva dos descalabros. Cabe señalar que el húngaro buscó ser campeón del mundo cuando Vladimir Kramnik lo era y cuando jugaron un match por dicho título, que el ruso apenas defendió empatando el match en la última partida.

Por su parte, Ponomariov parece que ha retomado el camino del éxito. El ucraniano fue el campeón más joven del mundo en el torneo que por el título se disputó a través de matches tipo knock out. Venció en la final a Ivanchuk, uno de los grandes maestros más activos y más fuertes del mundo, que va de competencia en competencia sin descanso.

Poco tiempo después del triunfo de Ponomariov, Ivanchuk bajó su nivel de juego, que ahora se ha demostrado como uno de los más sólidos. A ver si aguanta el paso para la siguiente mitad del torneo.

Cabe señalar, que, como en años anteriores, las jugadas se volverán a transmitir por Internet con un retardo de 15 minutos, lo que significa que los movimientos se mantendrán en la sala de juego durante ese tiempo antes de emitirse al resto del mundo.

Se trata de una medida contra las trampas, misma que ha sido propuesta a la FIDE desde octubre de 2005 y que tiene el apoyo de la mayoría de los principales ajedrecistas, aunque, en mi opinión, los jugadores profesionales de ajedrez están lejos de ser unos tramposos, particularmente aquellos que juegan en los torneos de alto nivel.

Ellos lo saben: sería el término de su carrera si alguna vez son sorprendidos siendo ayudados por computadoras en alguna competencia, de manera que aunque la medida puede sonar precautoria, en cierta medida es un insulto para los jugadores si se toma en cuenta el nivel de la justa.