Polígono Irregular

lunes, 26 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 21 de julio (apro).-Los años sesenta, con su desparpajo, locura, uso desmesurado de las drogas, y con un afán libertario y casi poético de que la vida podría ser en realidad una buena vida, es el marco del espectáculo “Polígono Irregular” presentado por el grupo Antares Danza Contemporánea, que dirige Miguel Mancillas.

El grupo se presentó en Plaza Loreto, así como en el Teatro Ángela Peralta y en el Parque Huayamilpas, como parte del programa “Otras latitudes” que organiza la coordinación nacional de danza.

La primera versión fue parte de un montaje en un espacio alternativo llamada “Cruor” (sangriento), que el coreógrafo sonorense realizó en 1994 en una vieja edificación abandonada y semiderruida de Hermosillo.

“La pieza era sobre el Sida y la anécdota muy simple: un hombre cuida a su hermano infectado. Ambos viven una suerte de juego en el que analizan la sexualidad, la píldora anticonceptiva y el periplo de utilizar el cuerpo con toda la libertad posible. Tres personajes totalmente diferentes eran los ejes de la obra, por lo que ese fragmento referido a una fantasía de los años sesenta se denominó ‘Triángulo escaleno’”, dice mancillas a Apro.       

El director continúa: “La música que utilicé fue de los años sesenta, y traté de plasmar que ante una embestida de una vida sin límites, la libertad es algo imposible de manejar y es ahí donde aparecen los ticks nerviosos y la imposibilidad de saber qué hacer con una libertad que no incluye necesariamente al amor.”

Al paso de los años la pieza quedó como una de las propuestas del grupo para espacios alternativos. Dicho grupo fue invitado por Bruno Bert al festival que organizaba en Zacatecas, luego de lo cual Mancillas decidió convertir su obra en un polígono irregular al que se le puede integrar un número ilimitado de participantes y que se puede interpretar bajo diferentes lecturas.

“El espectáculo tiene que realizarse en espacios alternativos, porque en uno formal sería demasiado predecible. En medio de un parque, encontrar a una pareja y tener que seguirla le da un toque de desorden, de caos, de encuentros inusitados entre lo masculino y lo femenino”, explica Mancillas.

Así, “Cruor” mostró el edificio donde se escenificaba como el propio cuerpo que se derruía, en el que la política tomaba forma en los informes del subcomandante Marcos y en la incapacidad de detener la destrucción, es decir, lograr que el edificio –el propio cuerpo-- no se deteriorara.

Miguel Mancillas es uno de los coreógrafos mas destacados de la escena dancística nacional. Ha sido merecedor del Premio Nacional de Danza y creador artístico del Fonca. Su experiencia como bailarín  lo ha llevado a foros internacionales en la India, Colombia, Venezuela y Estados Unidos.