Cae exmilitar que integraba célula de sicario en Colima

martes, 27 de julio de 2010

COLIMA, Col., 27 de julio (apro).- La procuraduría general de Justicia del estado detuvo hoy a Pedro Paredes Patio, un exmilitar que formó parte de un grupo de presuntos sicarios que atacaron a balazos y con granadas de fragmentación a una pareja que tripulaba una camioneta en las afueras de esta capital, con un saldo de tres civiles heridos.

El ataque se produjo la tarde del pasado lunes en la carretera Jiquilpan-Colima, cuando tres hombres a bordo de un automóvil Golf emprendieron una persecución contra un hombre y una mujer que viajaban en una camioneta Lobo, ambos vehículos con placas del estado de Jalisco, primero a balazos y, posteriormente, en diferentes momentos, les lanzaron tres granadas.

El último de los explosivos no alcanzó el objetivo, pero si lesionó a tres personas que se encontraban a un lado de la carretera, a la altura del cerro La Cumbre, a unos kilómetros de la entrada de esta ciudad.

Luego del reporte de estos hechos, elementos de corporaciones estatales y federales instalaron un retén en uno de los accesos a Colima, donde fueron sorprendidos los presuntos sicarios que trataron de huir al descubrir un puesto de revisión, pero luego de una persecución de varios kilómetros, dos de los pistoleros fueron aprehendidos en el pueblo de Priscila, mientras que el tercero logró escapar.

Según la (PGJE) Paredes Patio, de 35 años, es originario de la ciudad de Colima, donde durante nueve años se desempeñó como efectivo del Ejército Mexicano, donde alcanzó el grado de sargento segundo, y a lo largo de tres años fue policía de la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Villa de Álvarez.

En tanto, el segundo detenido fue identificado como Luis Manuel Zarate Gutiérrez y/o Yasmani Mendoza Gaitán, de 25 años, desempleado, originario de Atlajomulco de Zúñiga, Jalisco y vecino de Villa de Álvarez.

A ambos les fueron aseguradas una pistola escuadra calibre .9mm, con su cargador abastecido con 15 cartuchos útiles; una escuadra calibre 5.7 x 28, conocida como 'matapolicías', con dos cargadores abastecidos con 15 y 18 cartuchos, respectivamente, y dos granadas de fragmentación.

Mientras tanto, los tripulantes de la camioneta Ford Lobo, quienes eran perseguidos por los presuntos sicarios, lograron escapar en dirección a la capital del estado.

Horas más tarde, el vehículo fue localizado y asegurado dentro de un taller mecánico, y lo único que la policía logró saber fue que la pareja la dejó abandonada en ese lugar y se retiró a bordo de un taxi.

Comentarios