Margot Fonteyn y Castro, implicados en un complot (II y última)

domingo, 4 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 4 de julio.- La célebre bailarina británica Margot Fonteyn estuvo implicada con Fidel Castro en un complot para derrocar, en 1959, al gobierno panameño, según documentos secretos que fueron publicados por los Archivos Nacionales Británicos.

         Fonteyn y su esposo, un playboy, abogado, diplomático e hijo del expresidente panameño Harnodio Arias, se reunieron en 1959 con el comandante Fidel Castro para pedirle ayuda logística y humana para dar un golpe de Estado en Panamá.

         Castro aceptó ayudarlos con hombres y armas. Días antes del intento del golpe, ella y su marido habían salido, supuestamente, a pescar en su yate Nola, pero en realidad su objetivo era reunir hombres y armas para el complot, según los textos del informe británico.

         El 20 de abril de 1959, Fonteyn regresó en la embarcación al puerto de Balboa, en la ciudad de Panamá, acompañada por el capitán y sin poder explicar dónde se encontraba su esposo.

Habían sido sorprendidos en el intento golpista. La bailarina, que en aquel entonces hablaba un precario español, aceptó ir a la casa del jefe de la policía secreta Héctor Valdés, pero fue detenida y encarcelada.

         Después de que el embajador británico en Panamá Ian Henderson la viera en prisión, Fonteyn fue puesta en libertad el 22 de abril y se le permitió regresar a Londres. Mientras tanto, su esposo, opositor del entonces presidente panameño Ernesto de la Guardia hijo, buscó refugio en la embajada de Brasil en Panamá, donde permaneció escondido una larga temporada antes de huir a Inglaterra a reunirse con su esposa.

         Fonteyn una de las más importantes figuras de la danza clásica del Siglo XX, es considerada una de las bailarinas modelo del Royal Ballet; incluso se piensa que gracias a ella el ballet tomó una nueva dirección en el mundo, gracias a que siendo una mujer mayor de cuarenta años pudo sostenerse en el foro gracias a la presencia de su partener, Rudolf Nureyev.

         En 1961, Fonteyn inició una estrecha colaboración con el joven bailarín ruso Rudolf Nureyev, recién escapado de la URSS, y ambos se convirtieron --pese a los 19 años que los separaban-- en una de las parejas más famosas de la historia del ballet clásico.          

         Una nota interna de la cancillería británica muestra que se realizó un intenso debate sobre si había que informar al gobierno de Estados Unidos sobre la complicidad de Castro en el intento de golpe en Panamá; finalmente recomendó no hacerlo.

         Fonteyn brilló en los escenarios hasta que en 1970 se retiró, con 50 años cumplidos, regresó con su esposo Roberto Arias a Panamá, ya sin cargos pendientes, a disfrutar de una vida de lujos y extrema burguesía en una fabulosa finca. Posteriormente quedó viuda y decidió tratar de introducir la enseñanza del ballet en Panamá bajo las reglas del Royal Ballet.

         Jamás habló de su experiencia revolucionaria en vinculación con Castro y jamás volvió a Cuba ni se supo que llevara a cabo ningún tipo de militancia política.

 

jpa

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