Cruz Azul: queda todo en familia

domingo, 1 de agosto de 2010

CRUZ AZUL, Hgo., 1 de agosto (apro).- Pese a las denuncias por lavado de dinero, evasión fiscal, subcontratación, triangulación de recursos para crear empresas e irregulares manejos de fondos de la cooperativa La Cruz Azul, Guillermo Álvarez Cuevas fue ratificado como su presidente y su hermano Alfredo y su cuñado Víctor Garcés Rojo, que habían sido separados de la cúpula, serán reinstalados en los próximos días.

De acuerdo con “Billy” Álvarez, los mil cien socios de la cooperativa acordaron unidad en torno a su persona y aseguró que dentro de un mes se darán a conocer los resultados sobre las diversas acusaciones que hay contra la organización cementera, mismas que son investigadas por el Consejo de Administración de la cooperativa que ellos controlan.

         Después de 23 horas, tiempo que duró la Asamblea General Ordinaria de los socios, el dirigente dio una conferencia de prensa este domingo a las 9 de mañana, una hora después de concluido el cónclave.

         “Se salió con un sentimiento de unidad”, recalcó, tras sostener que de ahora en adelante será el único vocero de la cooperativa, pues los medios de comunicación, acusó,  han tergiversado la información sobre las finanzas de la empresa que, sostuvo, “son sanas”.

         Billy Alvarez dijo que en el encuentro de cooperativistas que se desarrolló a puerta cerrada se aclaró la información sobre lavado de dinero, publicada en la edición 1760 de la revista Proceso, basada en una denuncia presentada por el llamado “grupo de los veinte” socios que comenzó a exigir cuentas claras a la cooperativa.

         También comentó que se reunirá el lunes con el cuerpo directivo de la cooperativa para definir la situación de su hermano Alfredo Álvarez, como director adjunto de la empresa y de otras nueve personas más que también fueron destituidas de sus cargos.

         Aclaró que hará lo mismo con su cuñado Víctor Garcés Rojo, quien el 20 de marzo pasado, en una asamblea extraordinaria, fue inhabilitado como director jurídico hasta que se concluyan las investigaciones en su contra.

         Evasivo, Guillermo Alvarez comentó que estarán atentos a los “pendientes” en materia judicial y en relación a la cooperativa, porque los socios tienen intención y voluntad “de aportar soluciones”.

         Contó que durante la asamblea presentó un informe sobre las finanzas de la cooperativa “lo que generó un clima de confianza entre los socios”, pues será el comité de auditorias donde se desahogarán los temas financieros.

         “Se debe abordar el asunto para que se reinstale a los dos en discordia”, dijo en alusión a su hermano y su cuñado, quien por cierto se informó que se desistió de la demanda civil que interpuso contra la decisión de la asamblea por removerlo.

Un día antes

Este clima de “fraternidad y unidad” que asegura Billy Álvarez que se vivió en la junta de socios contrastó con el inicio de la misma, a la que primero llegó Guillermo y saludó a los socios por su nombre; luego Alfredo quien aseguró que tenía la conciencia tranquila y al final Garcés Rojo, rodeado de guardaespaldas, molesto y acusando a Alfredo de traición para quedarse con la cooperativa.

         Ahí sostuvo que había demandado a los veinte que tomaron la decisión de destituirlo, porque él como director jurídico, añadió, ha mantenido sanas las finanzas de la cooperativa.

         Sostuvo que la información sobre lavado de dinero y evasión fiscal son especulaciones de estos socios disidentes, encabezados por Alfredo.  En su opinión, su cuñado Alfredo quería dañar la imagen de la actual dirigencia de la cooperativa porque quería asumir el control de la misma y en lugar de encontrarle una solución a los problemas de la empresa a nivel interno, los difundió públicamente.

         Consideró que no ha evadido impuestos porque es ilegal, pero reconoció que ha evitado pagarlos, lo cual es legal, opinó.

         Ahí se le preguntó si dialogaría con Alfredo y lacónico respondió: “Yo creo que no”.

         Veinticuatro horas después, Garcés Rojo se desdijo. Consideró que Alfredo no quiere traicionar a la cooperativa y sostuvo que estaban limando asperezas. “Nadie nos va a tumbar. Estamos unidos. La cooperativa está sólida”, indicó al salir de la asamblea.

         Comentó que “no existe nada de lo que los medios de comunicación están informando”. Es más, afirmó: “Guillermo Alvarez va a limpiar eso”.

Garcés Rojo afirmó que el lunes se reunirán para tratar los asuntos internos relacionados con las acusaciones en su contra, porque, pese a todo, después de la asamblea “estamos fortalecidos”.

         En ese tono, dijo ahora que Alfredo Álvarez no buscó la presidencia de la cooperativa; esta confusión, dijo, se dio porque todos estaban malinterpretando sus intenciones.

 

 

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