La tecnología del robot mexicano Mexone, ¿en el cine?

lunes, 2 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 28 de julio (apro).- Hace unos días se divulgó una noticia prometedora en el campo de la tecnología: el Centro de Investigaciones Avanzadas del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav-IPN) presentó un robot creado por expertos mexicanos llamado Mexone.

Según sus creadores, este robot no sólo tendrá la capacidad de imitar conductas del ser humano, sino que podría sentar las bases para implantes prostáticos.

Maravilloso, ¿no? Pues ahora los creadores de la cinta Repo Men se hicieron exactamente la misma pregunta, claro, no con Mexone, pero explorando dicha posibilidad fueron más allá con el propósito de crear un emocionante thriller.

Así, en el filme el ser humano ha encontrado la forma de mejorar su vida y extenderla por medio de sofisticados órganos artificiales sumamente caros. El lado truculento del asunto es que quien usa estos órganos y por algún motivo no puede pagarlos, recibe la visita de unos sujetos --enviados por un organismo llamado The Union—conocidos como “Repo men”, quienes retirarán los implantes sin importar las consecuencias. En este caso, “Repo” es una abreviatura de “repossession” (cambio de dueño).

La cinta es dirigida por Miguel Sapochnik y producida por Scott Stuber, con actuaciones de Jude Law, Forest Whitaker, Alice Braga, Live Scheiber y Carice Von Houten. El guión corre a cargo de Erick García y Garret Lerner, adaptación de la novela The Repossession Mambo, escrita por el mismo García.

La trama gira en torno a Remy (Law), uno de los mejores “repo men” de la compañía, quien en un giro del destino tiene que usar uno de los implantes de The Union. El problema, como suele ocurrir con frecuencia, es que Remy comienza a tener problemas con los pagos, así que The Union envía a sus mejores hombres. El cazador se ha convertido en la presa.

Repo Men se desarrolla 20 años en el futuro en una ciudad cualquiera de Norteamérica; de hecho, los realizadores utilizaron diversos edificios de Toronto para crear gran parte de los escenarios.

 

El origen de la historia

La idea llegó a la mente de García cuando iba manejando por las calles de Miami, una tarde de 1977. El autor estaba reflexionando sobre la forma en que los estadunidenses se hacen propietarios.

“Se me ocurrió --menciona García-- que existen pocas cosas que realmente poseemos, incluso, si somos propietarios de una casa. Por ejemplo, el banco es dueño de mi casa; así que sigo pagando lo que debo o me la quitan. Mi mente viajó de eso al tema de la salud, así que no fue difícil imaginar un mundo en el que tuviéramos que pagar por nuestros órganos.”

García plasmó su idea en papel y el resultado fue The Repossession Mambo, una novela cuyos hechos tienen lugar en un futuro no muy distante, en donde los humanos están desesperados por mantenerse jóvenes y llenos de vida.

Posteriormente, García mostró el texto a su amigo, el guionista Garret Lerner, quien pensó que con dicho material podría hacerse una película increíble. Así, apoyándose en la experiencia televisiva de Lerner y su habilidad para estructurar historias, ambos comenzaron a trabajar en el guión, aunque en el fondo no creían que alguien fuera a interesarse en llevar la historia a la pantalla grande.

Lerner habla sobre la adaptación:

“La historia original estaba fracturada, necesitaba trabajo estructural para convertirse en película, pero al leerla pude imaginarme cómo sería el filme. Las imágenes eran poderosas, divertidas y frescas. El nivel de comedia obscura estaba al nivel de Pulp Fiction y el Club de la pelea, sólo que con un sabor característico.”

García añade:

“Pudimos mantener el nivel subversivo de la historia, enfermo y retorcido, pero divertido. Nunca fue una cinta de horror, de hecho el texto original era una comedia.”

El productor ejecutivo, Valerie Dean, leyó el script y contrató a los escritores para desarrollar el proyecto. Dean trajo a Miguel Sapochnik, quien había trabajado previamente como director de cortometrajes y videos musicales.

Los escritores vieron en Sapochnik a un hombre que entendía lo que querían plasmar, así que entre los tres comenzaron a desarrollar la idea.

Sapochnik entendió el humor negro y el comentario social y fue él quien ayudó a los escritores a convertir la historia en un thriller.

Por su parte, el productor Scott Stube refiere:

“Su cortometraje The Dreamer era terrorífico e intenso. Cuando Miguel me mostró el script, de inmediato pensé que tenía una gran visión sobre lo que sería esta cinta.”

 

Sobre los órganos artificiales

En el universo de Repo Men, las prótesis u órganos artificiales son llamadas artiforgs o artificial organs. Inicialmente fueron construidas para los heridos en el campo de batalla, posteriormente se trasladaron al público en general, entre otras cosas, como una solución cosmética, y fue la compañía privada The Union la que las desarrolló. Pero sin dejar pasar la oportunidad de implementar un localizador GPS a los órganos. De esta manera la persecución estaba garantizada para atrapar a los deudores.