Más pequeños que el Guggenheim

viernes, 20 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 20 de agosto (apro).- Hilarante es, sin duda, el primer adjetivo que viene a la mente al pensar en Más pequeños que el Guggenheim, comedia de humor negro sobre la amistad, el fracaso y la esperanza, escrita y dirigida por Alejandro Ricaño, quien actualmente realiza una breve temporada en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.

Más pequeños que el Guggenheim es un trabajo que tiene entre sus principales virtudes su aparente sencillez, que transita por un amplio espectro teatral que va del humor delirante hasta la conmovedora sensibilidad de aquellos que padecen la frustración de una vida que no ha sido como se esperaba.

Después de su estreno en la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia y su presentación en la XXX Muestra Nacional de Teatro, Más pequeños que el Guggenheim se ha convertido en todo un acontecimiento teatral irreverente, imaginativo y auténtico, que termina por cautivar al espectador.

Más pequeños que el Guggenheim es, ante todo, una obra sobre la amistad, una visión del teatro, una reflexión sobre el fracaso. Sus personajes simplemente están ahí, asumiendo de la mejor manera una vida que no es, ni remotamente, lo que esperaban. Podría ser, me imagino, la biografía de cualquiera”, afirma Alejandro Ricaño.

Esta obra, ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido 2008, es también un gran ejemplo del buen teatro que se hace fuera de la Ciudad de México, en este caso en Jalapa, Veracruz, de donde es originario el colectivo teatral conformado por las compañías La Talacha Teatro, Los Tristes Tigres, Embalaje Teatral y Los Guggenheim, creadoras de este espectáculo.

El nudo temático es la historia de dos amigos que regresan de España y dejan de verse durante diez años, porque no quieren recordar las cenizas de aquel viaje caracterizado por el fracaso. Sin embargo deciden reunirse para hacer una obra de teatro en la que saldrán a flote los detalles de aquel singular viaje.

Deciden hacerlo con actores no profesionales. Así conocen a Al, un albino bizco epiléptico solo en el mundo, y a Jam, un excajero de un mini-súper que busca convertirse en actor para que su exmujer regrese con él, lo que desata una serie de situaciones donde un humor cruel e inteligente provoca permanentemente la risa de público a lo largo de la hora 15 minutos que dura la obra.

El  montaje fluye con intensidad, mostrando también una particular dramaturgia muy dinámica, sustentada en el trabajo actoral de Adrián Vázquez (Sunday), Austin Morgan (Gorka), Hamlet Ramírez (Jamblet) y Rodrigo Hernández (Al).

Los personajes creados por Ricaño, cuatro desempleados patéticos, buscan en el teatro una manera de aliviar su soledad. Al concluir sus estudios teatrales, Sunday y Gorka deciden probar suerte en Europa, pero tres meses bastan para regresar derrotados, no volver a hacer teatro y dejar de verse durante 10 años.

Y así, cuando se vuelven a encontrar, deciden hacer una obra que le devuelva el sentido a sus vidas, acompañados por sus dos nuevos amigos, Al y Jam. Para todos ellos el teatro se convierte en una gran esperanza que, a pesar de las frustraciones, continuará siendo una posibilidad de felicidad.

Las funciones se realizan viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 5 de septiembre.

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