"Visión renovada" del Museo Tamayo de Arte Contemporáneo

sábado, 21 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 20 de agosto (apro).- El Museo Rufino Tamayo de Arte Contemporáneo cuenta con una nueva directora, Sofía Hernández Chong.

De acuerdo con Hernández Chong, su proyecto de trabajo parte de lo que ella denomina “visión renovada” del Museo Tamayo. La programación, afirma, abarca varios formatos de exposición dinámicos --presentación en salas, publicaciones, eventos en vivo--, así como una línea que conecta el pasado con el presente, lo local con lo global, individuos con comunidades.

Y debido a que el arte contemporáneo no sólo articula el pasado con el presente, sino que además puede cambiar el pasado (la visión del pasado), la directora del Museo Tamayo dice que busca “provocar la concepción de nuevos imaginarios sociales”.

Las exposiciones que actualmente se presentan inician la programación de los próximos tres años. Una de ellas, Microhistorias y macromundos, abarcará cada año un periodo histórico particular,  iniciando con el siglo XIX, para enfocarse en las constantes aproximaciones y quiebres del arte contemporáneo con la historia.

Partiendo de esta propuesta, las dos exposiciones que inician el ciclo son: El jardín secreto del sueño, del artista danés Joachin Koester, e Indicaciones para otro lugar, del español Adrià Julià.

La curaduría estuvo a cargo de Magalí Arreola, quien también ha participado en la programación del nuevo proyecto.

Es sumamente indispensable que el visitante, antes de entrar a las muestras, tenga las fichas de cada sala para que lo puedan guiar durante su recorrido, pues no existe un texto introductorio que permita tener un mínimo de información para entender de manera más clara su origen, la edad del artista, antecedentes de sus propuestas, etc., además de que tampoco han sido colocadas las cédulas que logren dar una referencia de cada obra.

Ambas exhibiciones individuales, según la curadora, proponen lecturas paralelas a las crónicas oficiales de la historia.

La obra de Koester se basa en fotografías y videos, acompañados de pequeños textos que logran vincular el pasado como puente para vivir el presente fotografiado; es una propuesta muy interesante, pues los textos seleccionados están vinculados con la filosofía, la literatura y el arte, y logran que la imagen revele un presente alterno donde se consigue un imaginario en el que parece haber sido trastocado el tiempo, mientras que el presente parece proyectarse al futuro.

Las piezas  tienen que ver con  escritos de Emmanuel Kant, Henri Michaux, Thomas de Quincey, Charles Baudelaire, así como otras manifestaciones de la contracultura y fenómenos como la magia y el ocultismo de Charles Mason o Carlos Castaneda.

La muestra de Julià corresponde  a dos video-instalaciones que tratan sobre las ruinas y los restos de las comunidades fundadas por los seguidores de Charles Fourier en el nuevo continente.

Indagan, además, sobre la suerte que sufrieron las colonias ubicadas en América, cuyos vestigios subsisten tanto en las culturas locales como en la superstición popular.

Lamentablemente la museografía y la información de estas exposiciones no hacen que el espectador pueda transitar óptimamente para entenderlas y disfrutarlas.

El Museo Tamayo está ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi, en el Bosque de Chapultepec.