Galería inédita de un pueblo en armas

sábado, 28 de agosto de 2010

Fotografías inéditas de situaciones, personajes y acontecimientos de la Revolución Mexicana acaban de salir a la luz en el libro La primera gran revolución del siglo XX. México, 1910-1921, publicado por Proceso bajo la coordinación del historiador Guillermo Tovar de Teresa, que hace acompañar la selección gráfica con un texto suyo que tiene como sustento la tesis de que el movimiento armado que dio inicio en 1910 no fue sólo de caudillos y héroes conocidos, sino, sobre todo, de la gente del pueblo que creyó que era posible transformar el destino del país con la carabina al hombro. Un siglo después, los herederos de aquella generación –y de algún modo es la tesis del libro– saben que aquel maravilloso esfuerzo se frustró. 

MÉXICO, D.F., 28 de agosto (Proceso).- Bajo el criterio de que fue el pueblo el gran protagonista de la Revolución Mexicana, Proceso  acaba de publicar La primera gran revolución del siglo XX. México, 1910-1921, libro coordinado por el historiador Guillermo Tovar de Teresa y que recopila una gran colección de impactantes fotografías –la mayoría inéditas- de ese trascendental acontecimiento que se gestó hace justamente un siglo.

El libro gira en torno de un texto del propio historiador cuyo título sirve de sumario del volumen: Un imaginario de la Revolución Mexicana. 

La mayor parte de las fotografías –seleccionadas por el historiador y otros especialistas– pertenece al archivo fotográfico de este semanario. En ellas se muestran imágenes que dan testimonio de hechos ocurridos de 1900 a 1921; desde la represión del régimen porfirista contra los yaquis y los huelguistas de Cananea, hasta “el júbilo y la esperanza” que en todo el país desató la revolución triunfante de Obregón y Calles.

Explica Tovar de Teresa:

“Nuestro criterio básico fue colocar al pueblo como el gran protagonista de la Revolución Mexicana, mostrar a la gente que decidió tomar las armas y jugarse la vida, pues no fue solamente una lucha de caudillos y de personajes que se disputaban el poder.

“Hemos heredado la idea de que la Revolución tiene que ver con monumentos, con iconos y personajes como Villa y Zapata. Ahora, lo que queremos es demostrar que la Revolución no fue un mito, sino una realidad producto de un movimiento social reivindicador, algo que se venía soslayando.

“No olvidemos que en ese tiempo el pueblo estaba politizado, ya que lo habían nutrido las recientes experiencias de las guerras de Reforma, la intervención francesa y el imperio. La gente estaba muy motivada, tenía la conciencia suficiente para emprender una revolución. Ese entusiasmo cívico se refleja en las fotografías.” 

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1765 de la revista Proceso, ya en circulación.