El peligroso mundo del periodismo independiente

lunes, 30 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 25 de agosto (apro).- El documental Burma VJ: Los testigos de la revolución Azafrán presenta  a un grupo de periodistas birmanos que arriesgaron sus vidas con el fin de mantener el flujo de noticias desde el interior de Birmania.

Ellos desafiaron a la muerte debido a que el gobierno de ese país se encargó de controlar por la fuerza las emisiones periodísticas.

Burma VJ: Los testigos de la revolución Azafrán ha conmovido al mundo al contar cómo esos periodistas pusieron en riesgo sus vidas para mostrar cómo lidia la resistencia birmana con un régimen opresor y totalitario.

En los festivales internacionales de cine, como el Sundance y el de Berlín en 2009, el documental ha obtenido más de 30 premios. También tiene una nominación a los premios de la Academia 2010 al mejor documental.

En la cinta, un grupo de pacíficos monjes budistas se enfrenta, en septiembre de 2007, al régimen militar birmano, y el mundo entero centra su atención en ese país del sudeste asiático. La serie de protestas, justificadas por el aumento de 500%  en el precio de los combustibles, es también una vía de escape a una sociedad oprimida. En medio de las represiones, ese grupo de reporteros birmanos arriesga todo con el fin de informar desde el interior de Birmania, un país herméticamente cerrado desde hace más de 50 años por el régimen militar que lo gobierna.

Los periodistas, también conocidos como Burma VJ´s, sólo cuentan con cámaras de video de bolsillo y aparatos móviles, y no se detienen para mostrar la realidad de las calles de Rangoon, en Birmania.

En tanto, el gobierno de ese país controla toda la información, por lo que el material registrado es grabado a escondidas y se lleva en forma clandestina fuera del país, con el fin de ser ofrecido a la prensa internacional.

Las emisiones rompen un silencio impuesto desde las oficinas centrales del gobierno. Hasta ese momento, las cadenas noticiosas estaban prohibidas y el Internet clausurado, y Birmania permanecía sin comunicación con el mundo exterior. De esta forma, la sociedad internacional se entera  de la lucha de los monjes budistas, quienes encabezaron la denominada “Revolución Azafrán”.

Al menos dos mil monjes se manifiestaron en la ciudad de Rangún y otros diez mil en Ladalay. Se pronunciaron a favor de la democracia y en apoyo del líder de la oposición.

Cabe recordar que la “Revolución Azafrán”, llamada así por el tono de las túnicas de los monjes budistas, fue duramente repelida por las autoridades.

El documental tiene la intensidad de un thriller, y logra sumergir al espectador en el peligroso mundo del periodismo independiente en un estado policial. Además, es un notable documento de los históricos y dramáticos días de septiembre de 2007, cuando los monjes budistas marcharon por las calles de Birmania.

Se sabe que las imágenes de este documental fueron enviadas de manera clandestina a Noruega, donde los cineastas Anders Ostergaard y Jan Krogsgaard le dieron el cuerpo a esta tremenda denuncia en formato de cine.

Burma VJ… se centra en Joshua, el líder de un grupo de reporteros que capturaron las protestas de los monjes budistas en esos agitados días de septiembre. Como los periodistas no eran admitidos en Birmania, Joshua y su equipo se aseguraron de que las imágenes  llegaran  a todos los rincones del mundo. Joshua supervisó las operaciones desde un escondite seguro en Tailandia. A través de llamadas telefónicas ocultas, Joshua instruyó a sus reporteros para captar los abusos ocurridos en su país y a contrabandearlos en la frontera con Tailandia. Cumplida esa etapa, Joshua envió el material a Noruega.

Infinito puede sintonizarse a través de las siguientes frecuencias: 221 (SKY), 242 (Cablevisión D.F.), 410 (Dish),  186 (Megacable) y 234 (Cablevisión Monterrey).

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