Cumple Calderón con el ritual del Grito; lanza vivas al Bicentenario

jueves, 16 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 15 de septiembre (apro).- Con siete arengas y seis menciones a los héroes nacionales, el presidente Felipe Calderón dio esta noche el grito de Independencia en Palacio Nacional envuelto en una fiesta, como nunca antes se desarrolló en México y, sobre todo, tras recibir el espaldarazo político del expresidente Carlos Salinas en su guerra contra la delincuencia organizada.

A las 23:00 horas Calderón apareció en el balcón central de Palacio Nacional para hacer sonar tres veces la campana y lanzar vivas a los héroes que nos dieron patria; citó a Miguel Hidalgo, José María Morelos, a Josefa Ortiz de Domínguez a Ignacio Allende y a Mariano Matamoros.

De manera especial, Calderón elevó el tono de voz cuando arengo a la gente reunida en el Zócalo a gritar “¡Viva la Independencia, viva el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución!”
Sonriente, Calderón ondeó nueve veces la bandera mientras que abajo del balcón principal panistas traídos desde diversos puntos de la Ciudad de México, encabezados por la diputada local Mariana Gómez del Campo, incitaban a la gente a gritar “¡México, México, México!”

En el marco de las fiestas patrias por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, llegó a Palacio Nacional el expresidente Carlos Salinas de Gortari, quien en una entrevista en canal 11 dijo que vino a la Ciudad de México para responder al llamado de unidad hecho por Felipe Calderón para enfrentar a la inseguridad pública.

Vestido de traje negro, camisa blanca y corbata verde, Salinas dijo que este es el momento en que deben de prevalecer los intereses del país por encima de las motivaciones personales; y recordó que al iniciar la Segunda Guerra Mundial el expresidente Manuel Ávila Camacho también reunió a otros expmandatarios como Emilio Portes Gil y Lázaro Cárdenas, ante el riesgo de un ataque bélico.

“Como dijo el expresidente Manuel Ávila Camacho, estamos los de ayer y los de hoy, y todos unidos no habrá enemigo que no podamos vencer”, afirmó.
Otro de los invitados especiales fue el expresidente Vicente Fox, quien llegó acompañado de su esposa Marta Sahagún.

En entrevista con canal 11, el guanajuatense dijo sentirse muy motivado de regresar a Palacio Nacional y afirmó que desde su centro de estudios impulsa que los niños pobres sueñen con llegar a ser presidentes de México.

Tanto Salinas como Fox no aparecieron en los balcones de Palacio Nacional a lo largo del desfile de carros alegóricos; tampoco en los momentos en que Calderón dio el Grito de Independencia.

Para festejar el Bicentenario de la Independencia el gobierno de Calderón colocó “la alfombra roja de Palacio Nacional”, sobre la cual desfilaron no sólo los expresidentes, sino también los políticos, deportistas, artistas y empresarios. “Yo amo al presidente porque ha agarrado a los narcos”, dijo la actriz Evangelina Elizondo.

Las entrevistas con estos invitados especiales se fueron mezclando con charlas con los  seleccionados nacionales, Carlos Salcido, Javier Chicharito Hernández, Gerardo Torrado…

“Yo me di cuenta que era mexicano cuando iba a la escuela y veía las ceremonias los lunes”, comentó Rafael Márquez, cuando le preguntaron en qué momento de su vida se dio cuenta que era mexicano.
Los invitados especiales de la familia Calderón Zavala fueron recibidos con arreglos florales en las fuentes de Palacio Nacional y una larga alfombra roja que condujo hacia los patios en las que se instalaron pequeñas salas al estilo virreinal.

Felipe Calderón dio el grito de Independencia sonriente, relajado y repartiendo abrazos, incluso con el expresidente Vicente Fox. En los tres años anteriores, Calderón ha tenido algunos sinsabores en las fiestas patrias: El 15 de septiembre del 2008 dio el grito con un hombro dislocado, sin movimiento por el aparato ortopédico colocado en su lado izquierdo. Esa noche, en Morelia, su tierra natal, el narcotráfico arrojó granadas contra la gente que participó en la verbena popular. Murieron ocho personas y más de 120 resultaron heridas.

Ahora, en el año 2010, Calderón abrazo a sus hijos y sonreía constantemente mientras surgían los fuegos artificiales detrás de la catedral metropolitana.

La gran obra de su gobierno fue develada esta noche, cuando en una de las esquinas de la Plaza de la Constitución se levantó una estatua que pretende representar a todos los mexicanos, que pesa más de 70 toneladas y mide 20 metros de altura, conocida como “el Coloso del Bicentenario”.

Al terminar el grito Calderón ofreció una cena en el patio Central de Palacio Nacional en donde hubo bailes típicos.