Promete el Congreso más recursos a la UNAM

miércoles, 22 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 22 de septiembre (apro).- Diputados y senadores se comprometieron hoy a canalizar más recursos a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en lugar de incrementar el gasto en seguridad, y a mantener la laicidad de la educación.
    Durante la sesión solemne que el Congreso de la Unión celebró con motivo del centenario de la UNAM, el presidente del Senado de la Republica, el priista Manlio Fabio Beltrones, aceptó que se está pendiente “una política pública, de Estado” que evite la exclusión de millones de jóvenes de la educación superior.
    “Tenemos la obligación de realizar una profunda reflexión crítica sobre los cambios que debemos hacer para retomar la ruta de crecimiento y procurar el orden en el país: que nos haga nuevamente invertir más en escuelas, más educación, en lugar de presupuestar tanto en policías”, dijo el priista, dirigiéndose al rector José Narro.
    La propuesta priista de canalizar más recursos a la educación y menos a los policías hizo reaccionar a todos los partidos. El diputado del PT, Jaime Cárdenas, miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, dijo: “Senador Beltrones, aquí nos estamos comprometiendo todos los legisladores, nos estamos comprometiendo a aumentar el presupuesto de la UNAM.”
Con aplausos, diputados y senadores sellaron su compromiso ante Narro y los exrectores Juan Ramón de la Fuente, Jorge Carpizo y Guillermo Soberón Acevedo.
    El presidente de la Cámara de Diputados, el priista, José Carlos Ramírez Marín, advirtió que si los legisladores --encargados de avalar el presupuesto para la UNAM y la educación en general--, no atienden este llamado de poner más atención a la universidad, “los ninis seremos nosotros, que ni escuchamos, ni vimos, ni sentimos los llamados más profundos, y también los más sensatos, a redefinir y reencauzar nuestro acceso al futuro a través de la educación y  a través de la dignificación de la juventud mexicana”.
    Beltrones dijo: “No debemos regatear a la Universidad. No hay de otra más que el financiamiento público suficiente y transparente, y la docencia e investigación de primer nivel… tenemos pendiente una política pública, una política de Estado para la juventud que asegure el acceso a la educación, la cultura y las tecnologías de la información, para que los jóvenes mexicanos --que son la mayoría de la población--, se desarrollen en plenitud y superen la exclusión en que viven millones de ellos.”
    A su vez, el petista Raymundo Cárdenas afirmó que la UNAM es una universidad con fortalezas y debilidades:
“En ella se realiza investigación y docencia de excelencia, pero también es expresión de la marginación, la pobreza y la exclusión social. Conviven en sus fronteras, la investigación punta con la masificacón; las posibilidades de instrucción para algunos con siete millones de jóvenes sin acceso a la educación universitaria; la esperanza para los que tienen el privilegio de ingreso a la universidad, con la desesperanza de millones de rechazados que no tendrán posibilidades de estudiar ni de trabajar y que son condenados por la sociedad y por el Estado a la economía informal, a la migración y a la delincuencia.”
    El discurso de Cárdenas, catedrático de la UNAM y exconsejero electoral, fue reconocido por algunos legisladores que asentían con movimientos de cabeza las palabras del petista.
    “El proyecto político de Calderón es equivocado, injusto e ilegitimo. Ilimitadamente destina miles de millones de pesos a la seguridad pública y a la seguridad nacional, y regatea continuamente a la universidad pública los recursos indispensables para dar opciones de instrucción, esperanza de futuro y superación a los jóvenes”, sostuvo Cárdenas.
    Sin embargo, ante el rector José Narro, demandó que la UNAM no sea pasiva ante los fraudes electorales, ante las leyes que emite el Congreso con miras a mantener el statu quo de los abusos. “La universidad –añadió--, está obligada a promover la insurgencia cívica y la resistencia civil pacífica en contra de la opresión de la oligarquía y de los poderosos. La universidad no puede estar ausente ni ser ciega ante la manipulación de las instituciones a favor de unos cuantos intereses.”
    En su oportunidad, el senador panista por el Distrito Federal, Santiago Creel Miranda, quien es egresado de la facultad de Derecho de la UNAM, sostuvo que una forma de mantener la autonomía de la universidad pasa por su presupuesto y recursos públicos.
    “La mejor manera de cumplir con este propósito es fortalecer el actual concepto de autonomía con su último y definitivo componente: el de los recursos públicos, para así, asegurar que la universidad pueda garantizar oportuna y eficazmente sus fines sociales”, dijo.
    Lograr mayores recursos para la UNAM, añadió, es la mejor forma de celebrar sus primeros cien  años.
    En tanto, el coordinador del PRD, Alejandro Encinas, criticó la actitud asumida por los gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón; y fustigó el daño que, a su juicio, han pretendido causarle a la UNAM:
    “Cuánta vigencia tienen hoy las ideas de quien fuera rector de la Universidad, Manuel Gómez Morín, ante la actual embestida de la derecha conservadora que intenta desmeritar a la Universidad y su autonomía, respecto a la cual, Gómez Morín sostuvo la convicción de imponer un sello doctrinario.”
Recordó que con el surgimiento del neoliberalismo, se alentó la creación de universidades privadas y se castigaron los recursos a instituciones de educación superior.
“Hoy, nuevamente la UNAM y su rector nos han convocado al debate y a la reflexión para construir un nuevo modelo de país y refundar a la República, donde el desarrollo no sólo sea la parte de las finanzas públicas o el capital privado, sino que ponga a los mexicanos en el centro del interés y combate los males de la pobreza y la desigualdad cada vez más lacerantes”, agregó Encinas.
La sesión solemne inició y concluyó con la entonación del himno nacional completo, interpretado por la Sinfónica y el coro de la UNAM, cuyo nombre está inscrito con letras de oro en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Posteriormente, diputados y senadores corearon el “Goya”. La clásica porra de la Universidad resonó en todo el recinto.