Gobierno de Ebrard y la Corte, "dictatoriales": Sandoval Íñiguez

viernes, 24 de septiembre de 2010

GUADALAJARA, JAL. 22 de septiembre (apro).- El Cardenal Juan Sandoval Iñiguez volvió a las andadas y señaló que el gobierno del Distrito Federal es una dictadura  pues no le importó el sentir de la mayoría de los mexicanos e impulsó leyes antinaturales como el aborto, las bodas entre personas del mismo sexo, las adopciones gay y la píldora del día siguiente.

            En un artículo firmado por Sandoval y que aparecerá este domingo 26 de septiembre en el periódico semanal “El Semanario”, el prelado se fue de nuevo contra el gobierno de Marcelo Ebrard y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues sus decisiones, dice, son “inmorales y perjudiciales”, y estas leyes dañarán sobremanera la vida de esta Nación y la institución del matrimonio.

            La edición 712 que aparecerá el domingo para su venta en las iglesias y parroquias de Jalisco califica a estas leyes como dictatoriales y contrarias a la democracia y advierte que denigran la representatividad de los gobernantes y los legisladores.

            "Lo primero que debo decir es que estas leyes son contrarias al orden natural, a la Ley Natural, que todos llevamos impresa en el corazón, y que está inscrita en la Naturaleza. Ésta nos enseña que los seres vivos corporales son sexuados; las plantas, los animales y el hombre son sexuados: sexo masculino y femenino, sexos que son complementarios y, además, que aportan vida, que son fecundos", señala el purpurado en su columna titulada “La Palabra del Pastor”

            Sandoval Iñiguez aclara además que las bodas entre homosexuales contradicen a la Sagrada Escritura y  a la fe cristiana compartida por la mayoría del pueblo de México “Por lo tanto, da como resultado que esas leyes van en contra de la opinión de la mayoría; incluso, hubo encuestas referentes, por ejemplo, a la adopción de niños por parejas de homosexuales, y la mayoría de las personas dijo estar en desacuerdo", agregó".

            Por lo tanto, concluye que : “Esas leyes son dictatoriales, son contrarias a la democracia, denigran la representatividad de los gobernantes y de los legisladores, quienes no tienen poder absoluto, sino el que les da el pueblo al que representan, y no pueden legislar ni en contra de la Ley Natural ni en contra de la voluntad del pueblo, que desaprueba esas cosas. Hay encuestas que son conocidas públicamente, y ponen de manifiesto una dictadura de ese tamaño (..)¿Cómo es posible que unos cuantos individuos legislen para 110 millones de mexicanos sin tomarlos en cuenta, sin requerir la opinión de la mayoría de los mexicanos?"

            De acuerdo con Sandoval, el Distrito Federal tiene “muchos millones de habitantes que han sido dañados con esas leyes”. Afirma que ya están funcionando las clínicas para los abortos que son negocios redondos, pues se calculan 40 mil abortos desde que se despenalizó esta práctica.

           Y sobre  José de Jesús Gudiño Pelayo que falleció en Londrés el pasado 19 de septiembre, Sandoval remata: “Ojalá que haya pasado a mejor vida. Eso sí, pasó a las manos de Dios para ser juzgado".