Indaga CNDH "error" de la Sedena

lunes, 6 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 6 de septiembre (apro).- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) abrió un expediente de oficio por el ataque de militares contra una familia en el municipio de Escobedo, Nuevo León, donde murieron dos personas, padre e hijo, por no detenerse en un retén, según la versión oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
    En un comunicado el organismo público informó que envió personal al lugar de los acontecimientos --ocurridos la noche del domingo 5--, en los que perdieron la vida Vicente de León Ramírez y su hijo de 15 años, Alejandro de León, por disparos hechos por soldados del Ejército México.
    En el ataque también resultaron heridas cinco personas, dos de ellas, niños de tres y siete años de edad.
    En el comunicado, la CNDH señaló que “visitadores, abogados médicos y psicólogos” del organismo acudieron a Nuevo León para “ponerse en contacto con estas familias con el fin de brindarles ayuda y asesoría, recabar testimonios y dar seguimiento a lo sucedido”.
    Asimismo, asentó que el personal de la CNDH “se abocará a atender y orientar a las víctimas, y realizar el seguimiento a este trágico episodio”.
    El organismo recordó que de acuerdo con las leyes mexicanas y  los tratados internacionales en materia de derechos humanos, las autoridades que realizan tareas de seguridad pública, están obligadas a efectuarlas “en apego a derecho y con respeto a los derechos fundamentales a la vida y la integridad física de todas las personas”.
    Como en anteriores ocasiones, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) justificó el ataque contra civiles inocentes, y anunció la integración de una investigación a cargo de la Procuraduría General de Justicia Militar.
    En un comunicado, la Sedena aseguró que los civiles que viajaban en un vehículo por la carretera Monterrey—Laredo, no se detuvieron en un retén que instalaron los soldados, y que por eso fueron baleados.
    Sin embargo, familiares de los sobrevivientes aseguran que no había ningún retén sobre la carretera, y que la balacera ocurrió después de que el vehículo civil rebasó a un convoy del Ejército.
    En semanas anteriores, la CNDH ha emitido dos recomendaciones a la Sedena, una por la muertes de dos menores en Tamaulipas y, la otra, por el deceso de estudiantes del Instituto Tecnológico de Monterrey.
    En ambos casos, la Sedena atribuyó las muertes al crimen organizado las muertes, y que fueron víctimas del fuego cruzado.
    Sin embargo, la CNDH logró establecer que en los dos casos miembros del Ejército fueron responsables de la manipulación de evidencias. Sin embargo, sólo en el primero de ellos, las investigaciones concluyeron murieron por impactos de armas disparadas por soldados.

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