Matan a tres Zetas que participaron en la masacre de San Fernando: Calderón

lunes, 6 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 6 de septiembre (apro).- El presidente Felipe Calderón habló hoy sobre la masacre de San Fernando, en el estado de Tamaulipas, y reveló que tres de los presuntos autores materiales fueron abatidos en un enfrentamiento con las Fuerzas armadas en un evento posterior a esos hechos.
    En entrevista con Denisse Maerker, en Radio Fórmula, Calderón detalló que uno de los testigos, un salvadoreño a quien su gobierno protegió enviándolo a Estados Unidos, “reconoció a tres de los agresores” y que uno de los detenidos, el que declaró ser menor de edad, resultó que había mentido.
El Ejecutivo federal no ofreció más detalles del ataque en el que presuntamente murieron los tres sicarios de Los Zetas, aunque al parecer se trata del enfrentamiento que reportó la Secretaría de Marina en un comunicado del 24 de agosto, en el que además informó del hallazgo de los 72 cadáveres después de que el único sobreviviente hasta ese momento pidió ayuda en un retén a elementos de la Marina.
De acuerdo con el texto, aquellos se trasladaron al lugar de la matanza, pero en el camino se toparon con un grupo armado, luego de lo cual se desató un enfrentamiento en el que murieron un uniformado y tres supuestos integrantes de Los Zetas.
A pesar de las medidas adoptadas por las autoridades mexicanas luego de esos hechos, el tráfico humano sigue como si nada.
 Este lunes, por ejemplo, la Secretaría de Seguridad Pública informó que policías federales descubrieron en Nanchital, Veracruz, a 80 centroamericanos indocumentados, entre ellos seis menores de edad, quienes iban ocultos en la caja de un tractocamión cargado con desechos de construcción.
De acuerdo con la dependencia, el descubrimiento se hizo cuando los policías federales marcaron el alto al vehículo en el kilómetro 5 de la carretera 180-D tramo Nueva Teapa-La Verónica.
Al inspeccionar la caja tipo jaula, los policías encontraron una puerta de madera que comunicaba a un compartimento de 10 metros de largo, donde los centroamericanos –52 guatemaltecos, 18 hondureños y 10 salvadoreños– viajaban hacinados.
Los indocumentados fueron trasladados a las instalaciones de la Policía Federal para que recibieran alimentos y atención médica, en tanto que el conductor del vehículo, Carlos Arrieta Gómez, quien carecía de la licencia de conducir y documentación oficial, fue remitido a la Procuraduría General de la República.
Según la SSP, esta última acción se suma a dos más registradas el 28 y 30 de agosto en Sonora e Hidalgo, respectivamente, en las que fueron detectaron 100 indocumentados que viajaban, 21 de ellos, en un autobús, y 79 más en la parte superior de los vagones de un tren.
Las 100 personas, entre ellas tres menores de edad, fueron trasladadas por la Policía Federal al Instituto Nacional de Migración.