Persisten ajustes de cuentas por plaza de Guerrero; cinco ejecutados

martes, 7 de septiembre de 2010

MEXICO, DF, 7 de septiembre (apro).- En una jornada violenta ligada al reacomodo de los grupos criminales que se disputan la plaza de Guerrero, al menos cinco hombres fueron ejecutados en distintos puntos de la entidad, principalmente en la región de la Costa Grande.
Conforme a un reporte oficial, cerca de las 4:30 horas fueron localizados los restos de dos jóvenes decapitados y desmembrados, cuyos restos fueron depositados frente a la sede del museo infantil La Avispa, al sur de la capital guerrerense.
    En el lugar, las autoridades ministeriales encontraron un mensaje escrito en una cartulina donde el autodenominado “cártel de la Sierra” se adjudica la doble ejecución y amenaza de muerte a presuntos asaltantes.
    Posteriormente, se registraron otras dos ejecuciones en la región de la Costa Grande.
    Más tarde fue localizado un hombre acribillado a tiros en una brecha que conduce al poblado de Boca de Arroyo, municipio de Atoyac de Álvarez.
    La víctima presentaba nueve impactos de proyectil calibre 38 especial, indica el parte oficial.
    Mientras tanto, en Juárez, Chihuahua, dos narcotraficantes fueron rescatados por un comando que emboscó y atacó a un grupo de custodios que trasladaba a los reos de vuelta al penal luego que recibieran atención médica en un hospital.
El ataque se produjo en los momentos en que el vehículo oficial circulaba por la avenida López Mateos y Eje Vial Juan Gabriel, con rumbo a la penitenciaría municipal.
La agresión se registró poco después de las diez de la mañana en unas de las avenidas más transitadas de Ciudad Juárez, a una cuadra del edificio de la Procuraduría de Chihuahua.
Los pistoleros interceptaron los tres vehículos en que viajaban los custodios y dispararon en decenas de ocasiones contra ellos, superándolos en cuanto al tipo de armamento, ya que los delincuentes portaban fusiles de asalto AK-47.
El convoy policiaco iba de regreso al Cereso luego de haber llevado a los narcotraficantes a recibir atención médica en un hospital. Uno de los reos rescatados fue identificado extraoficialmente como Juan Pablo Castillo López, confinado por delitos contra la salud en octubre del 2009
    Por otra parte, en los municipios sinaloenses de Angostura, Culiacán y San Ignacio fueron ejecutados cuatro hombres; una de las víctimas fue privada de la vida frente a su esposa e hijo menor por varios hombres armados que lo persiguieron en camionetas.
Las autoridades judiciales informaron que fue ejecutado Jaime Magaña Tapia, de 37 años y quien conducía un vehículo en compañía de su familia por un camino que conduce a la comunidad de Chinitos, en Angostura.
Por lo menos tres hombres armados lo obligaron a detener su marcha y, frente a su esposa e hijo menor, lo privaron de la vida.     
En tanto, en la comunidad de Estación Dimas, en San Ignacio, fueron hallados los cuerpos atados de pies y manos y con impactos de bala de Santos Diaz, de 42 años, y Oswaldo Salcido, de 39.
Y sobre un camino de terracería que comunica al poblado de Mojolo, en la parte norte de Culiacán, fue localizado el cadáver de un hombre, como de 30 años, el cual presentaba varios impactos de bala y un mensaje escrito en una cartulina, que establecía que su muerte se derivó por “molestar a mujeres casadas”.
Mientras tanto, en el Estado de México, un elemento del grupo especial Zorros de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) murió y su hijo resultó herido de gravedad al ser atacados por varios hombres en calles de la unidad habitacional Cuatro Vientos, informó la policía de Ixtapaluca.     Según la corporación, entre tres y cuatro sujetos balearon a Julio Hernández Guerrero, de 38 años, miembro de la SSP-DF, y a su hijo Juan Carlos Hernández Espinosa, de 20 años.
    "A ustedes los estábamos buscando", les dijeron los agresores a las víctimas antes de dispararles, contó la policía municipal.
    Padre e hijo se encontraban en la calle Ventisca y Tormenta cuando fueron sorprendidos por los hombres.
    El elemento de la policía capitalina murió en el lugar, en tanto que su hijo fue trasladado al hospital general de Chalco para que lo atendieran de las heridas que sufrió en la agresión.
    Más tarde, el cuerpo de Julio Hernández fue llevado al Servicio Médico Forense del Centro de Justicia de Ixtapaluca. Los agresores huyeron del lugar, confirmó la policía de Ixtapaluca.