Policías, presuntos autores del asesinato de alcalde en SLP

jueves, 9 de septiembre de 2010

SAN LUIS POTOSÍ, S.L.P., 9 de septiembre (aro).- La Huasteca Potosina vive una situación de emergencia por los hechos de violencia, afirmó hoy el gobernador Fernando Toranzo, luego del homicidio del alcalde priísta del municipio El Naranjo, Alexander López García.
    López García, también de extracción priísta, fue ejecutado ayer por sicarios que entraron a su despacho. Según Toranzo, el alcalde le había pedido su apoyo para reestructurar a la Policía Municipal, luego de haber consignado a varios agentes preventivos quienes, según la primera línea de investigación, estarían vinculados con la ejecución el edil.
En conferencia de prensa, Toranzo admitió que este crimen es “un acontecimiento de la mayor gravedad. Forma parte de una serie de hechos violentos en los que han perdido la vida presuntos delincuentes, pero también policías y civiles inocentes, y que ha escalado a niveles que exigen un esfuerzo mayúsculo por parte de los tres órdenes de gobierno”.
Anunció que, en breve, se reunirá con el secretario de Gobernación, Francisco Blake; el procurador General de la República, Arturo Chávez, y el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, con el fin de “exponer puntualmente la dimensión de la crisis que estamos enfrentando”, en busca de apoyos.
Y es que, aunque el gobernador aseguró que esta situación de emergencia en los municipios de la Huasteca –sobre todo en los limítrofes con Tamaulipas--, se está enfrentando conjuntamente con las fuerzas federales y el Ejército, “es necesario potenciar los esfuerzos a todos los niveles para restituir la tranquilidad en la región”.
Por lo pronto, el gobernador dispuso la creación de una coordinación especial en Seguridad Pública, reforzar el trabajo de inteligencia de las fuerzas estatales, así como una partida especial del erario del estado para apoyar a los municipios en las labores de vigilancia en los límites con Tamaulipas.
Toranzo convocó también a una reunión urgente con los presidentes municipales para delinear otras medidas, y declaró “la más alta alerta” en todos los cuerpos policíacos.
            Sobre las líneas de investigación del crimen del alcalde López García –quien hoy fue sepultado--, Toranzo declaró hoy en diversas entrevistas a medios de comunicación que todo apunta a que fue asesinado por expolicías preventivos a los que despidió y consignó hace dos semanas, cuando pretendía “limpiar” la corporación.
El edil tenía sospechas de los vínculos de varios agentes con grupos de la delincuencia organizada, por lo que decidió separar de la corporación a 19 de los 20 policías con que contaba, de los que seis fueron consignados ante un juez en Ríoverde, quien no obstante los dejó en libertad.
Según el gobernador, el alcalde de El Naranjo rechazó contar con protección personal, y tampoco quiso disponer de seguridad en el Palacio Municipal, como se lo propuso.
           Desde 2008, trece alcaldes han sido asesinados en crímenes atribuidos a los grupos del narcotráfico y crimen organizado.
En junio de 2008, Marcelo Ibarra Villa, edil de Villa Madero, Michoacán, fue obligado a bajar de su vehículo y ejecutado por un grupo armado. En septiembre de ese año, el alcalde con licencia de Ayutla, Guerrero, Héctor Lorenzo Ríos, quien buscaba ganar una diputación, fue asesinado mientras hacía ejercicio.
En febrero de 2009 fueron ejecutados los presidentes municipales de Vista Hermosa, Michoacán, Octavio Manuel Carrillo –acribillado afuera de su casa--, así como Claudio Reyes Núñez, de Otáez, Durango, cuyo cuerpo fue encontrado envuelto en una cobija.
En junio de ese mismo año murió también en forma violenta Luis Carlos Ramírez López, alcalde de Ocampo, Durango. En julio de ese año el primer edil de Nimiquipa, Chihuahua, Héctor Manuel Meixueiro, fue asesinado cuando se dirigía a su trabajo.
En lo que va de 2010 siete alcaldes han muerto en circunstancias similares. En febrero fueron interceptados y ejecutados cuando viajaban en sus camionetas los alcaldes Ramón Mendívil –de Guadalupe y Calvo, Chihuahua-- y el de Mezquital, Durango, Manuel Estrada Escalante.
En tanto, en abril, sicarios acribillaron en un mercado de Chilpancingo, Guerrero, a José Santiago Agustino, alcalde de  Zapotlán.
    En junio, Manuel Lara Rodríguez, alcalde de Guadalupe Distrito Bravos, Chihuahua, fue acribillado al salir de una casa.
    En agosto fue “levantado” y posteriormente hallado muerto el alcalde de Santiago, Nuevo León, Edelmiro Cavazos. Poco después fue asesinado Marco Antonio Leal, edil de Hidalgo, Tamaulipas.

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