Políticos, partidos y ONG reconocen labor de Samuel Ruiz

lunes, 24 de enero de 2011

MÉXICO, D.F., 24 de enero (apro).- Políticos, representantes de la iglesia católica, organismos promotores de los derechos humanos, agrupaciones civiles internacionales y dirigentes partidistas lamentaron la muerte del obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz García.
El presidente Felipe Calderón Hinojosa y su esposa Margarita Zavala expresaron su pesar por el fallecimiento de “Tatic”, mientras que la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, expresó que el legado del obispo emérito debe ser honrado y ser un ejemplo para todos.
Tanto la familia Calderón Zavala como la funcionaria estadunidense, quien estuvo en México y regresó a su país este mismo lunes, manifestaron sus condolencias y solidaridad a la familia, amigos y colaboradores del obispo. En una reunión con empresarios en el Centro Libanés, el presidente Calderón, incluso, solicitó un minuto de silencio.
La Presidencia de la República destacó que desde su obispado en Chiapas, Samuel Ruiz “se esforzó por construir un México más justo, igualitario, digno y sin discriminación, en el que las comunidades indígenas tengan voz y sus derechos y libertades sean respetados por todos”.
El obispo de San Cristóbal de las Casas “tuvo la virtud de ser congruente entre lo que pensaba, decía y hacía; fue una persona que se condujo siempre con integridad y rectitud moral”, agregó.
Asimismo, recordó que la labor de Samuel Ruiz fue esencial para alcanzar la paz en el estado de Chiapas después del alzamiento zapatista, en 1994.
Por todo ello, “su fallecimiento constituye una gran pérdida para México”, finalizó la presidencia en su comunicado.
Por otra parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), luego de lamentar el deceso,  recordó a Samuel Ruiz como “un pastor polémico”.
    El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, destacó la acción pastoral, “el amor y compromiso hacia los más desprotegidos” que tuvo Ruiz García. Lamentó profundamente el fallecimiento del obispo emérito, quien, agregó, “se caracterizó por su sincero compromiso y amor hacia los más desprotegidos”, principalmente en las comunidades indígenas de la entidad.
Mientras tanto, el obispo de Saltillo, Raúl Vera, quien fue adjutor de Samuel Ruiz la Diócesis de San Cristóbal, expresó que la Iglesia pierde un punto de referencia. “Por supuesto que nos va a faltar su palabra profética en la Iglesia y el mundo", afirmó.
En la sociedad, aseguró, "nos hará falta en este momento de pobreza ética en las personas que llevan las instancias de construcción de esta sociedad".
Vera resaltó que el obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, fue una "figura de orden moral y de responsabilidad ética que en su función de obispo entendió siempre a la Iglesia al servicio del mundo, no de si mismo".
Para el obispo Arturo Lona Reyes, “se nos fue un profeta que nos dio muestra de coraje y valentía, a pesar de tantos ataques, persecución, amenazas y actos de hostigamiento”.
Lona Reyes, obispo emérito por Tehuantepec, sostuvo que con la muerte de Samuel Ruiz “se va un testimonio de la comunidad cristiana que tanta falta le hace a la Iglesia en estos momentos de su historia, de luces y sombras”.
Por otra parte, los obispos sucesores de don Samuel Ruiz García, el titular de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, y su obispo auxiliar, Enrique Díaz Díaz, recordaron el legado de Tatic, de una pastoral autóctona de opción por los pobres.
    Los organismos internacionales Amnistía Internacional y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) señalaron que con la muerte del obispo emérito se pierde a un luchador incansable en la promoción y defensa de los pueblos y comunidades indígenas de México y América Latina.
    La oficina en México de Amnistía Internacional recordó, a través de su director ejecutivo, Alberto Herrera, que Ruiz García contribuyó de manera determinante a la lucha a favor de los derechos humanos de la población indígena, en particular en el estado de Chiapas, por lo que envió un saludo solidario con sus familiares y personas cercanas que trabajaron junto a él.
    Recordó que, en su momento, el obispo emérito -quien desempeñó un papel fundamental en las negociaciones de paz entre el gobierno mexicano y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional-- sufrió numerosos ataques, amenazas y actos de hostigamiento por su labor en defensa de los derechos humanos de la población más desfavorecida, ante lo cual en varias ocasiones Amnistía Internacional se pronunció por la salvaguarda de su seguridad y la de defensores de los derechos humanos relacionados.
    “El legado de Samuel Ruiz debe recordarnos la enorme deuda que prevalece en México en materia de derechos humanos de los pueblos indígenas”, mencionó Alberto Herrera.
    Por su parte, la OACNUDH también expresó sus condolencias a los familiares de Samuel Ruiz e hizo extensivas a todo el clero mexicano, y a las numerosas ciudadanas y ciudadanos que lo acompañaron en su labor pastoral y en su incansable esfuerzo por el diálogo y la paz.
    Indicó que Samuel Ruiz, en su calidad de integrante de la Comisión de Mediación entre el Gobierno Federal y Ejército Popular Revolucionario (EPR), presentó ante la ONU-DH en septiembre pasado un vasto panorama de preocupaciones y detalló casos de abusos que son materia de atención de la Oficina.
    Se unieron a las condolencias la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, y el Fray Batrtolomé de Las Casas (Frayba).
La CNDH destacó que Samuel Ruiz siempre se pronunció contra la discriminación y buscó un trato justo e igualitario para las comunidades indígenas de nuestro país.
    A estos lamentos se sumó la del exgobernador de Chiapas y amigo del obispo Samuel Ruiz, Pablo Salazar Mendiguchía, así como las dirigencias de todos los partidos políticos.
Salazar Mendiguchía expuso que en México cualquier revisión histórica a finales del siglo XX necesariamente tendrá que contar con Samuel Ruiz García.
    “Como nación, en ocasiones, perdemos a grandes pensadores y a notables hacedores; es menos frecuente perder a hombres con una especial capacidad de pensamiento y acción como el Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas. Por encima de cualquier disenso, se distinguieron sus virtudes: ser congruente y consecuente frente a los dos grandes. (Con información de Pedro Matías e Isaín Mandujano, corresponsales).

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