En Durango, 29 abogados asesinados y diez desaparecidos

viernes, 28 de enero de 2011

DURANGO, Dgo., 28 de enero (apro).-De inicios de 2009 a la fecha, al menos 40 litigantes han sido atacados por miembros de la delincuencia organizada en Durango, estimó el presidente del Colegio de Abogados, Gerardo Rojas Favela.
El caso más reciente se presentó el miércoles, cuando sujetos desconocidos dispararon en contra del abogado Francisco Antonio Carrasco Soto, quien abandonaba su hogar ubicado en el fraccionamiento Las Playas de esta ciudad; en el ataque resultó lesionado de gravedad. Una de sus hijas, que lo acompañaba en el vehículo, también fue herida, aunque se le reporta fuera de peligro.
Gerardo Rojas dijo que actualmente se encuentran desaparecidos 10 profesionales del derecho, algunos desde hace dos años. De los 30 restantes afectados por las diferentes modalidades de ataque, sólo Carrasco Soto sobrevivió a un atentado; los 29 restantes murieron.
El jurista exigió a las autoridades que ofrezcan mecanismos de protección para los integrantes del gremio; denunció, incluso, que se ha detectado la presencia de personas "extrañas" vigilando los alrededores de sus despachoes e, incluso, en áreas comunes para su ejercicio profesional, como las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia, la Fiscalía General del Estado y los centros penitenciarios.
Tal situación, abundó, ha influido de forma considerable en la cantidad de casos que asumen. Primero, relató, porque la mayoría ha dejado de defender casos relacionados con la delincuencia organizada; por sí solo, ese hecho les ha significado algunas amenazas.
Además, sostuvo que han dejado de buscar casos en trabajo "de campo". Es decir, ya no acuden a lugares como el Centro de Reinserción Social No. 1, donde antes se localizaba hasta una treintena de abogados ofreciendo sus servicios a familiares de delincuentes.
Tal situación, concluyó Rojas Favela, ha repercutido en el trabajo de los defensores de oficio, que han elevado exponencialmente el número de casos que atienden lo que, en automático, reduce la calidad del servicio prestado.