El cártel de Sinaloa opera dos bandas en la sierra de Perú

lunes, 3 de enero de 2011

MÉXICO, D.F., 3 de enero (apro).- El cártel de Sinaloa que encabeza Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, opera en la sierra de Perú, reveló hoy la prensa peruana.

De acuerdo con el diario La República, el cártel mexicano de las drogas mantiene dos bandas armadas en la sierra de Piura dedicadas a la producción de cocaína y mariguana, según una denuncia que presentó la Cuarta Fiscalía Contra el Crimen Organizado ante el Poder Judicial de aquel país sudamericano.

Según los reportes, las bandas son dirigidas desde Guayaquil y Cariamanga, en Ecuador, por el colombiano Rubén Castro Gómez, El Gordo.

Castro Gómez tiene bajo sus órdenes en Perú al también colombiano William Samboni Macías, Calilla, quien, a su vez, se encarga de coordinar a los jefes locales Ricardo García Chinchay, Coyote y/o Correcaminos, así como a Elmer Lazo Torres, El Negro.

La República, que recoge extractos de la denuncia 209-2010 presentada por el fiscal Luis Arellano Martínez, dio a conocer que, de acuerdo con la Fiscalía peruana, entre 40 y 60 personas integran la organización que El chapo opera en Perú.

Están provistas, señaló, de armas de largo alcance, lanzagranadas (RPG), granadas de mano y equipos de comunicación satelital”.

Una de las bandas, señala el fiscal en su denuncia, se encarga del acopio procesamiento de la droga en la frontera peruana; y la segunda, del traslado de las drogas hacia Ecuador, desde donde se distribuye a Europa y a Estados Unidos.

“Las labores de inteligencia descubrieron que esta organización paga hasta cinco mil dólares mensuales a las autoridades locales y a algunos policías”, destaca el diario.

Según La República, "esa situación demostraría por qué el mayor comisario de Ayabaca, Miguel Ángel Silva Burgos, les advirtió a tiempo de la intervención policial, en noviembre último, y se dieron a la fuga".

“El 12 de noviembre pasado la policía intervino uno de sus laboratorios en una zona de difícil acceso de la sierra de Ayabaca, pero un jefe policial les advirtió y repelieron la acción policial y luego se dieron a la fuga.”

La Fiscalía peruana considera que estas bandas operan en la zona desde la década de los noventa y son responsables del asesinato de nueve policías y 16 civiles.

“Existe relación con la muerte de cuatro policías en el sector fronterizo de Anchalay y el asesinato del mayor Juan Benites Luna; y de las torturas y asesinato de los hermanos Vílchez Rycra, en el caserío de Charan, en el 2002, y en el 2007 de la emboscada a 17 policías en Socchabamba”, relató.

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