Llanto, globos y palomas al aire, a un año de la masacre de Salvárcar

lunes, 31 de enero de 2011

CIUDAD JUÁREZ, Chih., 31 de enero (apro).- A un año de haberse cometido la masacre en Villas de Salvárcar, cerca de mil 500 personas se reunieron ayer domingo en las instalaciones del nuevo complejo deportivo que será entregado hoy como parte del programa “Todos somos Juárez”, para participar en la misa oficiada por el obispo de Ciudad Juárez y recordar a las autoridades que la comunidad aún se encuentra a la espera de justicia para sus víctimas.

El asesinato múltiple se registró la noche del 30 de enero de 2010, en una fiesta que se realizaba en la casa con el numeral 3525 de la calle Villas del Cedro, donde 14 adolescentes y dos adultos fueron privados de la vida con proyectiles de alto calibre por un grupo armado, mientras que otras 14 personas resultaron lesionadas durante el ataque.

En punto de las 15:30 del domingo, el obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez, Renato Ascencio León dio inicio a la liturgia, invitando a los presentes a mantener viva la fe, asegurando que la tragedia acontecida un año atrás vino a remover el cimiento de la sociedad, no solamente en Juárez, sino en todo el país y en el mundo entero.

Alrededor del altar, fueron colocados cuadros con fotografías de las víctimas y frente a ellos, sus familias escuchaban las palabras del prelado. Entre los asistentes se podían observar distintas mantas y cartulinas en donde predominaba la palabra justicia así como jóvenes portando los uniformes del equipo de futbol americano Jaguares, al cual pertenecían varios de los adolescentes asesinados.

“Han tenido un año muy duro porque la ausencia de sus seres queridos ha dejado una herida muy profunda”, dijo el obispo a las familias de las víctimas.

Al término de la misa, los asistentes soltaron cientos de globos de colores blanco y rosa, en señal de su exigencia de justicia y paz.

El obispo procedió a bendecir el espacio memorial que fue colocado alrededor de la fuente a la entrada principal del complejo deportivo, donde fueron colocadas placas con los nombres de las personas asesinadas y en la que se incluían pensamientos por parte de sus familiares.

Al concluir esta ceremonia, los padres y familiares cercanos procedieron a soltar palomas blancas, algunas de las cuales volaron directamente a donde se encontraban las placas conmemorativas, lo que provocó la emoción de muchos de los presentes que no pudieron contener el llanto.

Durante todo el fin de semana, tanto las familias cerca de medio centenar de organizaciones no gubernamentales y grupos de la sociedad civil, realizaron distintos eventos para exigir justicia a las autoridades.

En estas jornadas se realizaron protestas binacionales en la línea fronteriza entre México y Estados Unidos, así como ayunos colectivos en el Monumento a Benito Juárez y en el fraccionamiento Villas de Salvárcar.

La palabra “Justicia” es la que más se observa en las bardas del fraccionamiento, donde los graffitis comunes han sido suplantados por la exigencia de esa comunidad y cuyo grito se encuentra a la espera de respuestas.

El mediodía de este lunes se espera la presencia del secretario de Educación Alonso Lujambio, así como del gobernador del estado, César Duarte Jaquez, para entregar el complejo deportivo construido por Sedesol dentro de las acciones del programa “Todos somos Juárez”.