Registran con tecnología tridimensional cámaras de tiro prehispánica

miércoles, 5 de enero de 2011

MÉXICO, D.F., 5 de enero (apro).- Con un equipo electro-óptico llamado “estación total”, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encabezados por los arqueólogos Laura Solar y Peter Jiménez Betts, lograron --por primera vez-- registrar en tercera dimensión las tumbas funerarias de tiro del sitio arqueológico Cerro del Teúl, en Zacatecas.

         Así lo informó el INAH en un comunicado. Dijo que el arqueólogo Enrique Pérez Cortés explicó que la estación “es una tecnología que permite describir y delinear de manera muy detallada las características de un terreno. Mediante dicho equipo se logró el registro pormenorizado de esta tumba de tiro, el cual servirá para el mejor estudio de este espacio funerario”.

         La tumba explorada, añadió, es la número cinco de este sitio zacatecano (se han descubierto seis en total). Fue realizada entre el siglo II a.C y el año 400 de nuestra era. Es una cámara subterránea en forma de domo, de planta elipsoidal, mide tres metros de largo, por 2.5 de ancho y 1.5 de altura.

         Por su parte, Solar comentó que en Sudamérica existen ejemplos similares a este tipo de excavación prehispánica. Añadió que el sur de Zacatecas es la región más septentrional de la tradición de las tumbas de tiro.

            Señaló: “Es interesante que las tumbas de tiro de esta región, el sur zacatecano, se encuentren en la parte alta de un cerro, cuando generalmente se distribuyen cerca de laderas y valles, asociadas a corrientes de agua o aluviones, donde se asentaron algunas aldeas tempranas. Lo anterior refiere la importancia que tuvo el Cerro del Teúl como centro ceremonial, inclusive antes de nuestra era”.  

          El descubrimiento de este sitio arqueológico se hizo a mediados del siglo XIX por el ingeniero geodésico Carl de Berghes, quien elaboró un plano exacto del Cerro del Teúl, en el cual dejó asentada la existencia de tres tumbas de tiro. Ahora se sabe que son seis. En trabajos actuales se han logrado explorar y limpiar tres de ellas, con lo cual se han recuperado diversos materiales prehispánicos que formaron parte de los ajuares funerarios, aunque asientan los especialistas que las tumbas fueron saqueadas en siglos anteriores.

           Con el registro en tercera dimensión se logra reproducir en una pantalla de computadora la volumetría de la cámara mortuoria. Además, agregan los investigadores, permitirá la creación de una base de datos de algunos sitios prehispánicos antes y después de ser intervenidas para analizar la disposición arquitectónica de las edificaciones. En el caso concreto de Teúl se está trabajando con el fin de abrirlo este año.