Otorga la Septién García premio de periodismo a Granados Chapa

viernes, 14 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El periodista Miguel Ángel Granados Chapa recibirá el jueves próximo el Premio Nacional de Periodismo Carlos Septién García que otorga la escuela del mismo nombre. La institución determinó otorgar el galardón al autor de la columna “Plaza Pública”, por considerar que su obra periodística es un aporte a la lucha de la libertad de expresión y a la comprensión de los temas de interés general por parte de la sociedad. La entrega del reconocimiento se realizará el próximo jueves a las 11:00 horas en el salón de sorteos de la Lotería Nacional. Granados Chapa se despidió este viernes de su columna “Plaza Pública”, que escribía desde hace 34 años. De manera sencilla y escueta, en el último párrafo de su columna publicada este viernes en el diario Reforma, que tituló “De coalición a coalición”, apunta: “Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós”. Granados Chapa se despidió abordando uno de los temas de mayor controversia desde la semana pasada: la iniciativa de reforma planteada por el senador priista Manlio Fabio Beltrones para establecer gobiernos de coalición. El también colaborador de la revista Proceso hace la distinción entre una coalición electoral y una de gobierno. Con la primera, señala, se trata de triunfar en comicios, y aunque suele pactarse un programa de gobierno, si se incumple no hay necesariamente consecuencias para la gobernabilidad. En el segundo caso, aunque afirma que no es ingenuo ante las pretensiones políticas de quienes apoyan la reforma, rescata la esencia de la propuesta: “Garantizar los acuerdos entre partidos conforme a programas y responsabilidades compartidos. “También se procura evitar los intentos casuísticos de consenso, que se cumplen parcialmente y por lo mismo suelen fracasar, amén de generar entre las partes incriminaciones. Acuerdos a medias, o desacuerdos francos dejan un poso de resentimiento entre los ciudadanos, una sensación de que la democracia práctica, la que conduce a resultados, es imposible”, escribe. Granados Chapa arguye, asimismo, sobre el futuro de la iniciativa en el Congreso, donde el apoyo, aún entre el propio PRI, está dividido. En el Senado, dice, el Revolucionario Institucional tendrá más suerte que en la Cámara de Diputados, donde la mayoría de sus correligionarios son partidarios del presidenciable Enrique Peña Nieto, y sólo son capaces de ver los pasos de Beltrones hacia la candidatura presidencial y no el empuje de un dirigente legislativo que, “amén de su destino personal, se halla en la ocasión de echar adelante reformas estructurales que favorezcan el desarrollo y la democracia”. No obstante, destaca el apoyo que la propuesta del político sonorense ha logrado tener entre políticos de diversos partidos, en receso o activos, creadores artísticos, intelectuales e investigadores, entre otros. Advierte que es muy posible que ninguno de los firmantes del texto “Democracia Constitucional”, excepto Pedro Joaquín y Francisco Labastida, voten por Beltrones en la elección interna o constitucional, porque “es remoto el progreso del exgobernador de Sonora, en esa ruta. Pero con su iniciativa buscan impulsar esa posibilidad y contribuir a mitigar las lastimosas condiciones de vida de nuestro país”, afirma el ganador de la Medalla Belisario Domínguez, en 2008, por su lucha constante en pro de la libertad de expresión y la justicia en México. Y remata con un mensaje esperanzador: “Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete”. El colaborador de Proceso, donde hasta septiembre pasado publicó su columna “Interés Público”, lleva varios años enfermo, motivo por el cual recientemente se despidió de sus programas de radio y TV en las estaciones de la UNAM, donde tenía un espacio del mismo nombre que se transmitía por las mañanas. Granados Chapa fue subdirector editorial del diario Excélsior de Julio Scherer, donde empezó en 1976; también fue fundador y director-gerente de Proceso de 1976 a 1977; jefe de los noticieros del Canal 11 (1977), y director general de Radio Educación (1978-1979). El periodista fundó el diario La Jornada y fungió como director del mismo de 1988 a 1990. También fue director general de la revista Mira (1990-1994). El 28 de febrero de 2008, Granados Chapa –quien ha luchado incansablemente por la conquista de las libertades periodísticas– fue elegido miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, tomando posesión de la silla XXIX el 14 de mayo de 2009. Entre los libros escritos por el periodista destacan Alfonso Cravioto, un liberal hidalguense, Votar, ¿para qué? manual de elecciones, Comunicación y política, ¡Nava sí, Zapata no!: la hora de San Luis Potosí: crónica de una lucha que triunfó, Constancia hidalguense y Fox & Co. biografía no autorizada.