Llega a la ONU el caso del supuesto complot iraní

lunes, 17 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F., (apro).- El caso de la supuesta desarticulación de un complot terrorista para asesinar al embajador de Arabia Saudita en Washington está ahora en manos del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Así lo informó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien dijo que recibió correspondencia al respecto de los gobiernos de Estados Unidos, Irán y Arabia Saudita, misma que hizo llegar al Consejo de Seguridad "para su consideración". De visita en Berna, Suiza, donde ofreció una conferencia de prensa, Ban Ki-moo agregó: "Estaré al pendiente de los debates" en torno del caso en el que presuntamente participaría un informante de la DEA que se hizo pasar como integrante de un violento cártel del narcotráfico trasnacional. No obstante, se negó a hablar sobre la posibilidad de la imposición de más sanciones al país islámico. La semana pasada, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que presionaría para obtener "las sanciones más duras posibles" contra la república islámica, y aseguró que no retiraría ninguna opción de la mesa. Por su parte, el líder supremo de Irán, el ayatola Ali Khamenei, dijo el pasado sábado 15 que el supuesto complot era una "acusación absurda y sin sentido", al tiempo que autoridades iraníes también negaban su participación en dicho plan. Un día después del supuesto atentado, Estados Unidos inició una serie de reuniones individuales con los embajadores de los países miembro del Consejo de Seguridad de la ONU para encontrar una respuesta diplomática al presunto complot iraní. La embajadora estadunidense en la ONU, Susan Rice, se reunió cara a cara con los embajadores de los 15 países del Consejo de Seguridad. Gran Bretaña y Francia indicaron que apoyarán las iniciativas estadunidenses. Por su parte, el embajador de Rusia en la ONU, Vitali Tchourkine, calificó el caso de "raro" en sus comentarios ante la prensa. El martes 11, el gobierno de Estados Unidos anunció la desarticulación de un complot terrorista para asesinar al embajador de Arabia Saudita en Washington, Adel Al-Jubeir. En rueda de prensa, el procurador general estadunidense, Eric Holder, denunció el complot terrorista y acusó al gobierno de Irán y a dos ciudadanos de ese país de la autoría del plan para asesinar al diplomático saudí. “Manssor Arbabsiar, un ciudadano naturalizado de Estados Unidos, con pasaporte iraní y quien fue arrestado el mes pasado en Nueva York, está acusado de trabajar con una fracción del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán para llevar a cabo un asesinato por encargo a nivel internacional, que tenía como objetivo al embajador de Arabia Saudita”, declaró Holder. El gobierno de Barack Obama sostuvo que el complot fue desmantelado por el resultado del trabajo del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración Federal Antidrogas (DEA), así como por la colaboración del gobierno de México. De acuerdo con el encausamiento judicial que presentó el Departamento de Justicia a la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, junto a Arbabsiar y al gobierno de Irán, se acusa también a Gholam Shakuri del fallido ataque terrorista en contra el embajador Adel Al-Jubeir. Los documentos develados por el Departamento de Justicia sostienen que el pasado mes de mayo, en la Ciudad de México, Arbabsiar se reunió con un “informante” de la DEA que se presentó como presunto narcotraficante para hacer los arreglos sobre el asesinato de Jubeir. El diplomático árabe presuntamente sería asesinado en territorio estadunidense con el uso de explosivos. “A principios de esta primavera, Arbabsair se entrevistó con un informante confidencial de la DEA, quien se presentó como un socio de un violento cártel del tráfico internacional de drogas”, explicó Holder en la conferencia de prensa. Este encuentro en México, según el procurador de Justicia estadunidense, fue el primero de una serie para la conspiración internacional enfocada a asesinar el diplomático de Arabia Saudita, en la cual el gobierno de Irán se habría comprometido a pagar un millón y medio de dólares para cumplir con el propósito criminal. “El desmantelamiento de este presunto complot marca el alcance de un objetivo significativo por parte de nuestras agencias de inteligencia, y de la cooperación con nuestros aliados en el gobierno de México”, resaltó Holder. Cuestionado sobre el papel que jugó el gobierno mexicano en el desmantelamiento del complot, Holder indicó que agradecía a las autoridades mexicanas por su cooperación. “Pero no quiero ser más especifico sobre cuál fue la naturaleza de la cooperación, pero fue significativa y sin ella creo que no hubiésemos alcanzado lo que logramos hoy”, dijo entonces.