En menos de cinco horas, diputados aprueban Ley de Ingresos 2012

jueves, 20 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Sin mayores contratiempos, en menos de cinco horas, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó hoy el paquete de ingresos del programa económico para el próximo año. Fueron discutidas y aprobadas reformas y modificaciones al Código Federal de la Federación, a la Ley de Coordinación Fiscal, la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos, la Ley del Impuesto sobre Producción y Servicios y la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para 2012. Previamente, en la madrugada, la Comisión de Hacienda que dictaminó todos esos preceptos ajustó la llamada “carátula” de la Ley de Ingresos –que contiene todos los rubros de ingreso– y modificó diversas variables contenidas en los criterios generales de política económica, que son los grandes agregados sobre los cuales se determina todo el paquete de ingresos y gastos de la federación. Todas estas modificaciones, más que tratarse de un acto de enmendar la plana al Ejecutivo, se trató de un ajuste correspondiente con la realidad de la economía nacional y la internacional, pues el paquete económico fue enviado al Congreso el 8 de septiembre, con proyecciones basadas en datos hasta agosto pasado. De entonces a la fecha, la dinámica económica de México y del mundo mostró cambios: se registraron momentos de mucha volatilidad financiera y el crecimiento económico ha sido más lento de lo previsto. Así, los diputados decidieron corregir a la baja el pronóstico de crecimiento económico del país y dejarlo en 3.3% para 2012, cuando el Ejecutivo había planteado 3.5%. Igual con el tipo de cambio, que se ha mostrado muy volátil en las últimas semanas. El Ejecutivo planteaba un tipo de cambio de 12.20 pesos por dólar para todo el próximo año, pero los diputados lo ajustaron a 12.80 pesos por dólar. Como un menor crecimiento genera menor tributación y menor entrada de divisas, los ingresos en general se caen, sin embargo esa situación podría resarcirse con cambios tributarios. Pero como ni el gobierno ni los legisladores optan por esa vía, mucho menos en época electoral, la Cámara también debió modificar el tamaño del déficit público. El Ejecutivo había propuesto uno de 0.2% del Producto Interno Bruto, equivalente a 36 mil millones de pesos, pero los diputados lo subieron a 0.4% del PIB, el doble. Es decir se optó por un mayor endeudamiento. De hecho, de acuerdo con la nueva carátula de la Ley de Ingresos, el gobierno federal podrá adquirir deuda  –interna y externa--  hasta por 396 mil 873 millones de pesos. En materia de producción petrolera, el gobierno había propuesto una meta para 2012 de 2 millones 550 mil barriles diarios. Los diputados consideraron que era posible exigirle más eficiencia a Pemex para producir otros 10 mil barriles diarios más, de tal suerte que en la carátula quedó una plataforma de producción de 2 millones 560 mil barriles. También se exigió más eficiencia a la Secretaría de Hacienda para que, por vía del Servicio de Administración Tributaria (SAT) recaude en el año 3 mil 500 millones de pesos adicionales. Con todas esas modificaciones y ajustes, de acuerdo con los números finales aprobados por los diputados, se obtendrán 59 mil millones de pesos más que lo previsto inicialmente por el Ejecutivo. Así, los ingresos de la federación en 2012 ascenderán a 3 billones 706 mil 922 millones de pesos. De ellos, provendrán del gobierno federal –por impuestos, contribuciones, derechos, productos y aprovechamientos--  2 billones 313 mil 614 millones de pesos. Las empresas y organismos de control estatal –Pemex, CFE, IMSS, ISSSTE, entre otros) proveerán 996 mil 435 millones 100 mil pesos. El resto, para completar los poco más de 3.7 billones de pesos, se obtendrán vía endeudamiento por 396 mil 873 millones de pesos. Las variables macroeconómicas que no fueron cambiadas fueron: la meta de inflación, que quedó en 3%; el precio estimado del petróleo crudo de exportación, que se mantuvo en 84.9 dólares por barril y la plataforma de exportación petrolera, en 1 millón 167 mil barriles diarios. Las leyes de Coordinación Fiscal y del Impuesto sobre Producción y Servicios (IEPS) fueron las que más debate ocasionaron hoy en pleno cameral. Pero fue más bien una discusión bizantina y sin orden. En 2007, como parte del programa económico para 2008, el gobierno propuso, y el Congreso aprobó, que a  partir del 1 de enero de 2012 las entidades federativas dejarían de recibir un porcentaje de las ventas finales de gasolina. Los estados reciben actualmente 36 centavos por cada litro de Magna; 42 centavos por litro de Premium y 25 centavos porcada litro de diesel. Pero a partir de 2012 ya no recibirían esas cantidades. Lo que hicieron los diputados de la Comisión de Hacienda fue prorrogar hasta el 1 de enero de 2015 dicho esquema. Muchos diputados, y muchos medios, interpretaron esa prórroga como un aval para los aumentos mensuales de las gasolinas, los mal llamados “gasolinazos”, que no son otra cosa que una disminución lenta y parcial de un subsidio regresivo –favorece a quienes más tienen– que le cuesta al erario más de 150 mil millones de pesos. Pero los aumentos a las gasolinas nada tienen que ver con la prórroga de la distribución de los ingresos por la venta de las gasolinas. El precio de las gasolinas es una atribución legal de la Secretaría de Hacienda y el Congreso nada puede hacer. De quitar la distribución –los 36 centavos de la Magna, los 42 de la Premium y los 25 centavos del diesel–, Hacienda no se vería obligada a bajar el precio de esos combustibles, sobre todo que ha hecho explícito el propósito de seguirlo aumentando para reducir un subsidio oneroso y socialmente improductivo. Al final, las disposiciones discutidas fueron aprobadas por la gran mayoría de los legisladores, pues mantener el esquema le permitirá a los estados recibir por la venta de las gasolinas cerca de 25 mil millones de pesos.

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