Aprueban diputados en lo general la reforma política

martes, 25 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Por mayoría de votos, la Cámara de Diputados aprobó esta tarde en lo general la reforma política que establece nuevas figuras como la consulta popular, iniciativa ciudadana y candidaturas independientes, entre otras, y cierra la puerta a la reelección de diputados y presidentes municipales, así como las observaciones del Ejecutivo al presupuesto de egresos. Los cambios a la Constitución fueron avalados con 418 votos a favor, 15 en contra y dos abstenciones. A las 20:00 horas con 57 minutos se suspendió la sesión; este miércoles continuará la discusión en lo particular, sobre la revocación de mandato. La Comisión de Puntos Constitucionales a cargo del perredista Alejandro Encinas convocó al PRI y al PVEM para que en la sesión de este miércoles expongan sus puntos de vista y digan por qué están en contra de esta iniciativa que forma parte de la minuta. La reforma política es parte de la minuta que el Senado de la República envió el pasado mes de abril a la Cámara de Diputados, en la cual se incluía la revocación de mandato, la reelección de diputados y presidentes municipales. Estos puntos fueron rechazaron en lo general; y en lo particular se discutieron este martes en el pleno. La discusión continuará este miércoles. Las distintas fracciones legislativas se reservaron para su discusión en lo particular 45 artículos, entre ellos que corresponde a la revocación de mandato. Luego de nueve horas, la sesión concluyó con la aclaración de que las modificaciones que se hicieron a la minuta enviada por el Senado implicarán que una vez que se discuta el resto de los artículos reservados en lo particular, el documento regrese a la Cámara alta para que los senadores los ratifiquen o los rechacen. Durante la discusión, la fracción del PT que voto en contra, hizo hincapié en que no se trata de una reforma verdadera, sino de una simulación, pues aunque se aprobaba la iniciativa popular, para hacerla efectiva un ciudadano tendrá que recabar más de 100 mil firmas. Además, ni siquiera se establece el mecanismo para conseguir las rúbricas. El petista Gerardo Fernández Noroña, señaló que a pesar de que se votó a favor de la consulta popular, se hace nugatoria (es decir, un concepto engañoso) en los hechos, pues se exige que 20 millones de personas participen. Además, se excluye la revocación de mandato pero sí se anula la obligatoriedad de que el presidente de la República tome posesión ante el Congreso General y “ahora se haga en lo oscurito, con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”. Además, agregó, se plantea la sobrerrepresentación en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en vez de que la Ciudad de México “sea un estado con derechos plenos, con gobernador, una Cámara de Diputados y una representación real”. La priista Beatriz Paredes dijo que se trata de una reforma “generosa”, pues, a su juicio, proporciona los elementos de la democracia participativa, la democratización de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y la ratificación de los órganos reguladores. El PAN, aunque en lo general votó a favor, sostuvo a través del diputado Javier Corral que no se puede llamar reforma política ni es la que merece el pueblo de México, pues está “incompleta por una mediocridad de criterios y de mezquindades”. Una verdadera reforma, sostuvo, implicaría una modificación en el régimen y al ciudadano como el objetivo de las modificaciones. El perredista Armando Ríos Piter, coordinador del PRD, quien votó a favor de la reforma, la calificó de “mutilada e incompleta”; y agregó que sólo es una “miscelánea y no plantea modificaciones sustantivas en el régimen, ni de la relación entre poderes, mucho menos con los ciudadanos”. Aunque hay avances, afirmó, “no es una reforma política, porque pudo ser más poderosa para los ciudadanos, pero se detuvo por los intereses de grupos”. Acusan a priistas de borrachos Antes de que el presidente de la Mesa Directiva, el priista Emilio Chuayffet Chemor anunciara el receso de la sesión, el petista Jaime Cárdenas denunció que los priistas de “las últimas filas” -cercanas al “corral” de los periodistas--, estaban tomando bebidas alcohólicas; y pidió que se llamara al orden. En ese momento el PAN inició una serie de acusaciones en contra del PRI, en especial señaló a la fracción del Estado de México, “de Peña Nieto”, de estar ingiriendo bebidas alcohólicas. El panista Saul Castillo calificó como una “vergüenza parlamentaria” que los diputados priistas estuvieran bebiendo y pidió que se investigaran las denuncias previas hechas por la perredista Enoé Uranga y el petista Jaime Cárdenas. “No es posible que se vote cuando se está bebiendo alcohol”, remató. En respuesta, Chuayffet Chemor prometió investigar las denuncias. Sin embargo, los priistas aludidos exigieron pruebas a sus acusadores. El mexiquense Jorge Juraidini (1) demandó al PAN que “sostenga su dicho con pruebas” y añadió que, “no puede ser que usted lance una acusación sin pruebas”, incluso retó al panista a que acudiera a las curules y verificara su dicho. “Yo le pido que diga quién y cómo”, retó Juraidini. Aseguró que los priistas del Estado de México son “trabajadores, leales a la patria” y no aceptó la “calumnia” de que estaban bebiendo alcohol en el salón de sesiones. El diputado Rodrigo Reina, terció para exigir que se borraran del libro de actas las acusaciones. A su juicio, las aseveraciones de los legisladores del PAN, PT y PRD, “manchan a una entidad federativa”, en este caso, al Estado de México, y demandó una disculpa pública. En respuesta, el diputado del PAN aceptó que se retirara del acta el señalamiento de que quienes ingerían alcohol eran los diputados mexiquenses. Sin embargo, sostuvo se llevara a cabo la investigación. Cuando ya todo parecía calmarse y los diputados del Estado de México habían “limpiado su honra”, el priista Julian Nasar pidió la palabra. Dijo que si de hacer señalamientos se trata, “pues ahí está Porfirio Muñoz Ledo, a quien si le hacen un análisis de sangre sale un 90% de alcohol y 10% de botana…”. Aclaró que mencionó a Muñoz Ledo sólo “para que vean qué fácil es agredir”. El petista aludido sonrió y sin enojarse pidió la palabra para decir, en tono serio: “Presidente estaba yo haciendo un esfuerzo con todas las bancadas para mantener un clima de debate y juzgué que hoy, independientemente de los dimes o diretes, estamos recuperando la esencia del parlamentarismo… Yo no voy a contestarle (a Nasar) porque una vida se demuestra con hechos y en obras…” Luego conminó al presidente de la Mesa Directiva a decretar el receso para continuar con la discusión este miércoles. En ese momento, las 20:57, Chuayffet declaró el receso. (1) El legislador Juraidini envió una aclaración sobre este punto. Dice que él no fue quien hizo uso de la palabra, sino su compañero de partido Jorge Hernández Hernández y que la confusión se debió a que en la transmisión del Canal del Congreso se subtituló erroneamente su nombre.

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