Cae tercer implicado en asesinato de comunicadoras

lunes, 3 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Agentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) capturaron en la delegación Iztacalco a un tercer implicado en el asesinato de las comunicadoras Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, registrado el 1 de septiembre en Iztapalapa. Sin embargo, la PGJDF no ha difundido mayores datos del sujeto recién detenido. De acuedo con indagatorias de la dependencia, todavía falta detener al menos a otros dos implicados. Previo a ello, la Procuraduría capitalina arraigó a Oscar u Omar Yahir Quiñones y Lázaro Hernández, de 29 y 26 años, respectivamente, por su presunta responsabilidad en el asesinato de las mujeres. Miguel Ángel Mancera Espinosa, titular de la dependencia, informó que la pista que llevó a detener a Quiñones fue una huella digital que apareció en el automóvil de Rocío González, localizado dos días después del asesinato en Iztapalapa, mientras que a Hernández se le relaciona en el homicidio por una llamada telefónica de la que no dio más detalles. Quiñones confesó, en sus primeras declaraciones, que el móvil de la muerte de las mujeres fue el robo de 16 mil dólares, dinero que González Trápaga pretendía cambiar el 1 de septiembre cuando las secuestraron. Al parecer, Quiñones la contactaría con gente del barrio de Tepito que buscaba comprar y cambiar dólares, sin embargo, ese día la engañó diciéndole que le presentaría a otro cliente, pero en realidad buscaba asaltarla. También dijo que, al percatarse que Rocío González no traía la cantidad de dinero que le había asegurado llevaría, comenzaron a golpearla, al igual que a Marcela Yarce, hasta que las mataron. En tanto el procurador señaló que ambos hombres están sujetos a un arraigo de 30 días, a fin de que la PGJDF profundice en las investigaciones. Yarce Viveros y González Trápaga, la primera fundadora de la revista Contralínea y la segunda colaboradora de la publicación semanal, fueron halladas muertas el jueves 1 de septiembre, en un parque ubicado en la delegación Iztapalapa, al oriente de esta ciudad. Según reportes de la PGJDF, un día antes del crimen ambas mujeres se reunieron en el centro de la ciudad y luego se dirigieron a una casa de cambio localizada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), de la que González Trápaga era dueña. De acuerdo con las primeras versiones, las mujeres habían salido del lugar con casi un millón de pesos, aunque la cifra no se confirmó de manera oficial. Horas después, sus cadáveres aparecieron con lesiones por estrangulamiento y arma de fuego. El reporte de la necropsia reveló que Yarce Viveros y González Trápaga fueron estranguladas con una cuerda y, después de morir, los asesinos dispararon en dos ocasiones a cada una. Yarce recibió los impactos en la zona pélvica y González en el tórax.

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