No hay policías confiables en los estados, acusa Calderón

lunes, 31 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente Felipe Calderón confrontó hoy a los gobernadores del país, al reiterar que en los estados no existen policías confiables, y advirtió que por ello no podrá retirar a las Fuerzas Armadas de tareas policiacas. Durante el XXXI Consejo Nacional de Seguridad, Calderón endilgó los altos índices de criminalidad a las entidades federativas que, acusó, no han asumido la tarea que les corresponde en materia de seguridad. “Vean los estados cómo están. Viene una crisis de seguridad porque la dinámica delincuencial tiene otro ritmo (en el que) ahí sí ha habido un cambio de paradigma brutal que quizás no hemos asumido todavía. La criminalidad cambió, se hizo más violenta y más agresiva”, expuso. Aún más, comparó a los gobernadores con “rancheros” y a sus policías con escopetas inservibles: “Es como el ranchero que tiene ahí una escopeta vieja en el clóset y, a la hora que tiene que sacarla, la escopeta no funciona. Y ahí va el operativo, pero nos critican: (que) no es nuestra función, (que) cómo es posible que las Fuerzas Armadas estén haciendo labores de policías, etcétera, etcétera. “Vamos a apoyarlos, porque la gente merece que la apoyemos pero, por favor, inicien un proceso de depuración policial como lo manda la ley, no es ocurrencia del presidente”, dijo. Reunido en Palacio Nacional con los gobernadores y Marcelo Ebrard, jefe de gobierno capitalino, Calderón fue insistente en señalar la desconfianza en los cuerpos policiacos estatales, un argumento con el que mantiene su postura militarista desde el inicio de su administración y, señaladamente, a partir de los reclamos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, surgido en torno al poeta Javier Sicilia. Los mandatarios de Chihuahua, Colima, Distrito Federal y San Luis Potosí reviraron que no era posible cumplir con la meta de certificar a los policías para mayo de 2012, fecha que propone el gobierno federal para concluir la aplicación de exámenes de control de confianza. El argumento central de los gobernadores redundó en que no cuentan con personal suficiente ni poligrafistas para cumplir con el plazo. Al respecto, Ebrard Casaubón sostuvo: “Lo de menos es signar el acuerdo, pero no lo vamos a cumplir, no se puede”, admitió. Calderón rebatió a los gobernadores y mostró su interés por conseguir su propósito antes de concluir su mandato, pues aunque admitió que la ley prevé contar con Centros de Control de Confianza para 2013, se sostuvo en que éstos estén integrados en mayo de 2012. “Se los digo de veras, de corazón. Después de años de estar viendo este fenómeno, no podemos dejar al zorro dentro del corral de las gallinas; tiene que salir el zorro de los cuerpos policiacos”, advirtió. Luego planteó a los gobernadores que en dos semanas se vuelvan a reunir para determinar, tras revisar sus proyectos, qué harán y hasta minimizó la ausencia de recursos, al exponer que “un centavo” sí se tiene en los fondos federales para impulsar los controles de confianza. La rebatiña se prolongó por una hora y, a la negativa de los mandatarios locales, Calderón no cedió. Propuso primero un plazo de dos semanas para, finalmente, quedar en cuatro, para que los gobernadores y el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF) presenten una propuesta alternativa, pero siempre con la intención de que se concluya el proceso en 2012. Con ello, la siguiente sesión del Consejo Nacional de Seguridad se adelantará para el próximo mes de diciembre.

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